jueves, 12 de septiembre de 2013

Solo un poco de amor -cap 13-





Cuando desperté el sol daba en mi cara y la playa tenía un oleaje muy fuerte esa mañana, giré y Justin no estaba.

Me levanté y sentí un gran dolor de cabeza por lo que decidí bañarme y mientras enjabonaba mi cuerpo sentí unos escalofríos, y bueno como era de esperar vomité. 

Estaba dando gracias a mi suerte por haber vomitado en la bañera y no en la cama de Justin.

La resaca me estaba matando, no sabía si podría salir de allí, porque sinceramente las nauseas no se me habían quitado del todo. 

Al terminar mi ducha, salí de ahí asegurándome de no dejar ningún rastro de vomito en la bañera. 

Me sequé con una toalla blanca que estaba doblada en uno de los grandes estantes del cuarto de baño, me vestí con la última muda de ropa que me quedaba (Jeans y una camiseta), me maquillé para tapar todas las marcas que delataban mi terrible noche, y funcionó. Até mi cabello en una alta coleta y me mire unas cuantas veces al espejo. Salí del cuarto de baño y allí deje la camiseta de Justin en su cama. 

No había dormido nada en toda la noche, y esto hacía que odiará aún más Justin , es una locura ser novia de alguien si no es por amor. 

Lo odiaba, lo odiaba tanto… Tal vez algunas personas lo vean como una exageración o me vean ridícula por quejarme de esto… pero les aseguro que si estuviesen en mi lugar hace mucho hubiesen matado al ‘’famosito’’ Justin Bieber o estuviesen bastante decepcionadas.

¿Quién se cree que es? Tratándome mal y luego bien, luego salta con que tenemos que ser novios… no puedo ni pensar en él porque me dan ganas de ir a buscarlo y sacarle los ojos con una cuchara.

Y sí, me acordaba de los abrazos y lo de la manta y todo eso aquella noche, pero las cosas no son así, no son cuando él quiere, no tiene derecho.

Comprendo que él se haya molestado un poco y aún siga algo molesto por lo sucedido ayer, le acepto sus besos y luego lo rechacé…

Ya iba teniendo sentido las risas de Chris ayer en la tarde al mencionar que solo había 4 habitaciones, es decir, no había habitaciones suficientes por lo tanto… ya saben, Miranda duerme con él y yo pues… con quien más. 
¿Todo esto estaría planeado? 

Decidí luego de 40 minutos en la habitación de Justin, digo… Jus, salir de allí a desayunar algo ligero.

Miré la hora, eran las 10:30 de la mañana, es decir solo pude dormir unas 4 horas, salí de aquella habitación.

Vi a Justin en la sala de estar sentado viendo la televisión, pasé justo detrás de él ignorándolo.
No solo por el odio tan grande que le tenía en esos momentos sino por vergüenza, todo lo que había pasado ayer… mi borrachera, por suerte acordaba la gran mayoría de lo sucedido.

Me sentía una sucia y tirada.

-Buen día.-dijo sin despegar su mirada de la pantalla de la tv.

-Sería un buen día si no te hubiera encontrado aquí.-dije de mala gana mientras seguía de camino a la cocina.

-Tranquilízate-gritó desde el salón de estar.

No respondí, entré a la cocina y vi a una mujer desconocida organizando unos manteles.

-Hola.-dijo sonriente.

Hola.-le devolví el gesto.

-¿Cómo te llamas? Disculpa mi atrevimiento.-dijo ella con delicadeza.

-Me llamo ________-dije algo tímida mientras me sentaba en el desayunador.

-Oh, ya entiendo, eres la novia del joven Justin ¿no?- dijo mientras ponía un mantel y un plato en mi lugar.

-N…. ¡Sí!-dije rápidamente, casi meto la pata.

Ella sólo sonreía y sonreía, no me caía nada mal la chica, era muy simpática, pero sinceramente yo no estaba muy de ánimos para hablar.

-Disculpa, mi nombre es Margaret y soy la nueva empleada, ayudo con la casa.-dijo aún sonriente.

-Mucho gusto, mi nombre es ______.-dije sonriendo débilmente.

-________, bonito nombre.-dijo sonriente como siempre

Yo simplemente le devolví la sonrisa, no podía hablar mucho debido a mi dolor de cabeza.

-¿Qué desea de desayunar?

-¿Me podría preparar un té verde chino por favor?-dije con cara de dolor.

-¿No quiere nada de comer?

-No, muchas gracias.-dije en una sonrisa algo fingida.

Ella preparó el té rápidamente para ponerlo en frente de mí y luego retirarse para ir a arreglar la habitación de ‘’mi novio’’.

¿Ahora donde estaba mi prima? Todo esto me parecía muy extraño, en el apartamento no había nadie solo Justin, yo y la empleada.

Tomaba el té lentamente y con cuidado, no quería devolverlo.

Miré a Justin quien venía a la cocina mientras veía la pantalla de su i phone muy concentrado, con una camisa de cuadros y unos pantalones negros, fue al refrigerador para sacar de allí un cartón de leche y un vaso, luego se sentó en el desayunador a mi lado sin fijarse ni siquiera de que yo estaba ahí.

Yo, pues hice lo mismo, lo ignoré y seguí tomando mi té. Sentí como se quejaba maldiciendo mientras iba pasando sus dedos por la pantalla táctil de su celular y esto hizo que lo mirara de reojo, ni siquiera se había servido la leche, esto me causo mucha gracia.

Tomaba un sorbo de mi bebida y sentí como Justin repentinamente volteó a verme, no me atreví a mirarlo. Siendo sincera, intentaba mostrarme indiferente ante el pero aún así me resultaba un poco incómodo tomar mi taza de té mientras él me observaba…

-¿Porqué te maquillas tanto?-dijo riendo.

-¿A ti que te importa?-dije dejando la taza en la meseta.

-¿No dormiste bien?

-¿Qué crees?-aún no lo había mirado a los ojos y él seguía observándome.

-¿Ahora qué te pasa?-dijo quejándose

-¿En serio quieres saber qué me pasa? tú y tu vida rara, tu presencia, vienes a pegarme tus problemas, no me interesa que las personas conozcan toda mi vida ahora… ¿Sabes? 

Acercó su silla a la mía, puso un codo en la mesa y apoyó su cabeza en su mano para mirarme desde más cerca.

-Escucha, tienes que acostumbrarte a mi presencia, a mi vida y a mi cama… si utilizas tu pequeño cerebro te darías cuenta de que la culpa no es mía sino de los dos.-desvió su mirada hacia su celular que sonaba y sonaba sin parar.

-Soñar no cuesta nada Justin.-dije respecto a lo de la cama.

-No, no lo sueño, es la pura realidad, y de verdad lo siento mucho, pero no te conviene hacer las cosas de otra manera.-

Me dio un beso en la mejilla haciendo un fuerte ruido y luego rió ante mi expresión.

No sabía ni que decirle, me quedé callada por unos minutos, no quería explotar y soltarle mil insultos.

-Justin… ¿Dónde están todos?-dije por fin mirándolo a los ojos.
Este no respondió, estaba concentrado en su iphone mientras se quejaba cada dos segundos de alguna cosa que leía.

-¡Justin! Escúchame por favor…

-¿Qué quieres?-dijo sin despegar la vista de la pantalla táctil.

-¿Qué donde están todos?-dije en un tono más alto.

-Ryan y Chaz creo que salieron a la playa y no estoy seguro de donde están tu prima y Christian.-recostaba sus brazos en la meseta mientras usaba su iphone.

Me molestaba que no me pusiera atención, con su celular, su celular y todos los millones de contactos que le hablaban sin parar, pero espera… ¿Por qué rayos mi iphone no había sonado ni una sola vez? Dios mío, agarré mi iphone rápidamente para ver lo que le sucedía y… estaba intacto, solo que no tenia señal, ¡No tenía señal desde ayer por la tarde! Ahora mis padres están preocupados lo más seguro y… ¿mis amigas? Necesito hablar con ellas para contarles todo lo que me ha pasado, pero no… no toda la verdad, bueno, supongo que ya se habrán enterado por las fotos que andan rondando por internet. Genial, el apartamento de Justin no tenía señal para mí.

-¡Hola parejita!-dijo Chris mientras entraba rápidamente a la cocina en bóxers… si, en bóxers.

-¿Parejita?-solté una carcajada empapada de sarcasmo.

Justin abrió los ojos pidiendo que me comportara, luego me miró con ternura, me sostuvo de la cintura y me acercó hacia él. No me acordaba de que éramos… ¿novios? Sí, eso mismo. 

Luego de acercarme hacia él, Justin volteó la mirada hacia Chris.

-Vamos, solo lo decía en broma, ¿es en serio?-decía Chris mientras nos miraba a los dos sorprendidos.

-Pues de hecho…- Decía yo pero Justin me interrumpe.

-Sí, es en serio, ¿No lo sabías?-dijo acariciando suavemente mi mano.

Me sentí como muñeca de trapo, yo no hacía nada al respecto, es que no sabía qué hacer la verdad.

-Pues vaya preciosura te has conseguido.-dijo Chris a Justin mientras reía y me despeinaba cariñosamente, yo le devolví el gesto.

-Si.-dijo Justin dedicándome una dulce mirada.

-Tenía el presentimiento de que algún día iba a pasar, pero no tan pronto.-dijo Chris riendo.

-¿Pasar qué?-dije confundida.

-Pues, eso, que son pareja.-se acomodaba el pelo.

-Ah.-dije sintiéndome un poco tonta, había pensado que se refería a otra cosa… como a lo que pasó con él y mi prima ayer. 

-Bueno, los dejo solos tortolitos, voy a la habitación a ver en que está Miranda.-dijo Chris mientras cogía el vaso de leche de Justin y se lo llevaba.

¿A ver en qué está Miranda? Pues esta de todo menos virgen… necesitaba hablar con ella, me tenía que contar todo, y yo en parte a ella, no sé cómo iba a poder soportar toda esta mentira.

Esperé a que Chris se fuera de mi vista para soltar de la mano a Justin y levantarme de la silla.

-Justin, esto es absurdo, esto no se lo creerá nadie.-crucé mis brazos, seguido de esto Justin se levantó.

-Cariño, sé lo que hago.

-No sabes lo que haces, es que ni un tonto se creé que somos pareja si nos conocimos antes de ayer…-dije dando pasos hacia atrás mientras él se acercaba a mí.

-________, no me importa lo que piensen, me da igual que nos hayamos conocido antes de ayer.-dijo dulcemente mirándome a los ojos.-fue amor a primera vista y punto, no hay que explicar más.

Por un momento parecía que me lo estaba diciendo en serio, pero obviamente no era así, para nada.

-¿No hay salida no? Tenemos que ser tu novia si o si… -dije de mala gana mientras ponía mi mano en mi frente.-me duele mucho la cabeza.

-Se me había olvidado por completo tu resaca.-dijo riendo.-con razón te maquillaste tanto.

Solo solté una carcajada sarcástica.

-Voy a buscar a mi prima para irnos de aquí, debo resolver lo de mi apartamento.
Dije intentando esquivarlo ya que estaba delante de mí.

-Espera, no puedes andar por ahí con un dolor de cabeza… ¿No has tomado nada para el dolor de cabeza?
Negué mirando hacia arriba, hacia sus ojos.

-¿Ni pastillas? ¿Nada?-dijo preocupado.

-No, no he tomado nada, solo un té para las náuseas…

-¿Tienes náuseas?-dijo aún más preocupado.

-No, no… ya no siento náuseas.

-¿Segura?

-Sí, segura-dije en una sonrisa fingida. No me sentía nada bien

-Siéntate ahí, buscaré algo para tu dolor de cabeza.

Obedecí a sus órdenes, me senté en la silla que estaba antes y el luego depositó un tierno beso en mi frente para ir a buscar algo para mi dolor.

Me gustaba cuando era así conmigo, sentía que me cuidaba, y protegía a pesar de parecer un ogro.
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