jueves, 12 de septiembre de 2013

Solo un poco de amor -cap 34-


MARATON(1/2)





Reviso mi celular, era un mensaje de Miranda recordándome que mi cumpleaños es mañana como si yo no lo supiera, las cosas de Miranda. 

El saber que cumpliría mis dieciocho, sería mayor de edad y estaría lejos de casa me hizo echar de menos a mis amigas y familiares.


En el camino a la torre con Justin, no podía dejar de pensar en mis amigas, cuanto las extrañaba y cuantas cosas tenía que contarles.


He estado metida en tanto sufrimiento y problemas que me olvide completamente de cuanto las echaba de menos.


-Justin, esta tarde ha sido hermosa. Me has dejado sorprendida.-Digo mientras esperamos el ascensor.


-Eso es bueno ¿no?.-Señala la entrada del ascensor. Entro y el entra detrás de mí.


-Es lo que debería de ser.-Lo miro a los ojos. Me estaba mirando desde hace un rato con una hermosa sonrisa, no me había dado cuenta.-Es muy bueno.



El ascensor llega a nuestro destino, salimos de allí y caminamos por el pasillo que nos dirige a la sección de nuestros apartamentos.


-Aun no es hora de despedirnos.-Aprieta mi mano ya sostenida mientras pasamos mi puerta para dirigirnos a la de él.-Ven.-Me arrastra por el pasillo. Me regala una tierna sonrisa y devuelve su mirada al camino.


Entramos al gran departamento de Justin el cual estaba completamente vacío, como de costumbre, excepto por la empleada de servicio.


Siempre Ryan y Chaz estaban haciendo de las suyas, y Miranda y Chris por otro lado haciendo de las suyas también, esto hacia que el apartamento de Justin permaneciera solo por mucho tiempo.

-Bueno, aquí estamos señorita.-Dijo Justin. Con el presionar un interruptor de mando a distancia basto para que todo el apartamento se iluminara.


Justin se gira para verme, yo estoy simplemente inmovilizada, unos nervios repentinos se ocuparon de mi cuerpo y no lo podía controlar.


Su mirada penetraba la mía mientras caminaba hacia mí con una sonrisa de lado.


-Te estás comportando como si fuera la primera vez que pisas este salón.-toma mi mano.


Sentir su mano con la mía en contacto, me hizo pensar en lo mucho que hemos cambiado ambos durante todo este tiempo. Comparando nuestro trato de cuando nos conocimos hasta ahora, yo he cambiado incluso más que el.

He dejado atrás mi costumbre de sobre pensar las cosas y desconfiar tanto de los demás, es decir, particularmente de él.


Justin ha cambiado, pero no tan drásticamente como yo, me he dado cuenta de que él nunca fue tan malo como parece, simplemente yo me hacia esas ideas en la cabeza, el siempre ha sido tan atento como ahora, solo que antes yo no lo dejaba , ahora sí. Al sentir que lo perdía, hizo en mí que me diera cuenta de que él es un buen ser humano.

Siempre pensé lo peor de él, desde que lo conocí siempre le buscaba un defecto a sus actos, pero el es así y por eso me gusta.


¿Qué es lo que no me gusta de Justin si me gusta lo que no me gusta?


Me enamore de él.


Es una expresión muy fuerte, pero es real, lo que siento y Miranda me lo ha estado repitiendo desde hace unos días mientras yo no aceptaba.

Hoy, esta noche, en estos momentos acepto que me enamore.


En estos momentos me siento tan arrepentida de no haber sabido tratar con las situaciones y con él. Aun me queda mucho por aprender.


-No sé porque, pero así mismo me siento.-miro al suelo.


-¿Como si fuera la primera vez?.-ríe divertido. Sostiene mi barbilla para levantar mi cara y sus ojos encuentran a los míos. Como siempre sus ojos me dominan, su mirada es difícil de descifrar, pero dice tantas cosas.


''¿Como si fuera la primera vez?'' Mierd* esta pregunta me sacudió por dentro y de pronto, pensamientos sobre mi virginidad vinieron a mi mente. Se puede decir que ya tengo dieciocho años, lo amo y lo deseo. No puede ser posible.


-Sí, la primera vez que entro aquí.-Digo intentando despejarme de mis pensamientos impuros.
Justin sonríe.


-¿Champagne? .-Me lleva al sillón y me siento. Se dirige al bar.


-Perfecto.

Aprovecho ese momento para mirar cada movimiento que hace mientras él no se puede dar cuenta ya que está de espaldas a mí.



Destapa el champagne con experiencia y vierte en dos copas ''Don Perignon.''


-Salud. -Decimos al unísono mientras chocamos las copas. Nos encontramos sentados en uno de los grandes sofás del salón de estar. Ambos girados de cara al otro, apoyando el codo del espaldar.


-¿Por qué has hecho todo esto?. -Todo esto era demasiado para mi, a demás, ¿teníamos algo antes de que el preparara todo esto?. No.


-Porque si. -Entrecierra sus ojos sensualmente.
Lo miro confusa. ¿A qué viene todo esto?

El ríe sin despegar sus ojos de los míos. ¿Tengo monos en la cara?


-¿De qué te ríes?.-¿Me manche el vestido? ¿qué pasa? ¿Se burla de mi este imbécil?


-De ti.-Esta vez sonríe sin mostrar sus dientes, una vez más su mirada penetra en mí, me domina haciendo así de mi una fiera queriéndose abalanzar hacia él en estos momentos.


Oh, por Dios, ¿Se me corrió el maquillaje?. Que va, ni siquiera tengo maquillaje.


Peino mi pelo instintivamente, provocando en Justin otra hermosa sonrisa. Toma mi mano con la que peinaba mi pelo.

-Estas bien ______.-No libera mi mano por nada del mundo.


-¿Entonces de que te ríes?.-Me estremezco al sentir su pulgar hacer círculos en mi mano. Es extremadamente perfecto este sentimiento, tanto así que me da miedo.


-Tu reacción al escuchar mi respuesta.



-Ah...-digo confusa. Al mismo tiempo sentí un alivio al saber que no me había manchado.


-He querido hacer esto desde hace más de un mes, te dije que quería demostrarte que me importabas, me importas _______. A demás, te lo debo. Te hice pasar por cosas que no debiste pasar.


-Oh Justin, no tenias... -Posa su índice en mis labios entreabiertos haciéndome callar.


-Shhh. Quise hacerlo y lo hice. De hecho lo necesitaba. No sabes cuánto.


-¿Necesitabas hacer esto?


-Sí, mucho. Necesitaba verte, estar contigo, ganarme tu confianza y respeto. No quiero dejar de verte nunca.-Da un corto beso a mi mano.-Nunca pensé que te extrañaría tanto.-Me mira y sus brillantes ojos miel se posan en los míos con sinceridad, pura sinceridad.



-Yo tampoco pensé que te extrañaría tanto.



-¿Extrañaste mis labios?.-Entrecierra sus ojos y sale de su boca una traviesa sonrisa.


-Justin.-Me pongo colorada. Justin ríe y lo empujo.



-No sabes cuánto extrañe robarte besos. -Oh Justin, no sabes cuánto extrañe que me robaras besos.


Se acerca a mi aun mas. Nos faltaban centímetros para que nuestras narices rozaran.


-Extrañe que me robaras besos.-Me acerco un poco más, haciendo así que nuestras narices rocen.

-¿Ah sí?.-Mueve su nariz en la mía lentamente. Puedo sentir su cálida respiración. Sus ojos no dejan los míos ni un segundo.


-Si.-Cierro mis ojos. Sus labios van a tocar los míos. Oh no, pasaron segundos y no siento sus labios.
Abro mis ojos, y una vez más, Justin alejado de mi y riéndose.



-Te odio tanto.-Le escupo


-Eso no sería robar un beso. -Sonríe exitosamente.


-¿Y? Yo quería un beso Justin. -Hago puchero. Justin se acerca y toma mi mandíbula con su mano mientras acaricia el cabello que cae en su mano.


-Lo que usted diga jefa.-Acerca su cara a la mía. Me alejo.


-Pues la jefa ya no quiere besos de Justin Famoso Creído Bieber.


-¿Que has dicho?.-dice incrédulo.


-Ah, también eres Sordo Bieber. ¿no?


-¿Qué? No te escucho.-Lleva su mano a la oreja.


No aguanto más, no aguanto. Me siento sobre mis rodillas en el sofá y acerco su cara a la mía ahuecando mis manos en ella.


Justin posa sus manos en mi cintura y las baja lentamente a mis caderas, haciendo así un estremecimiento incontrolable en cada centímetro de mi cuerpo. Cada roce de sus dedos en mi vestido simplemente me mataba.


Justin acerca su boca a la mía. Me alejo. Justin sonríe y lo agarro desprevenido.


Le robe un beso a Justin Bieber.


Un tierno beso que no se quedaría solo. Nuestras lenguas se encontraron, y lentamente iniciaron con su movimiento.

Justin clavo sus dedos en mis caderas, esto llevo el beso a otro nivel. Me sostuvo la nuca con una mano y me empujo delicadamente hasta dejarme acostada en el sofá.


Abrí las piernas instintivamente para hacer que se recostara entre ellas. Justin lo hizo apoyando todo su peso sobre sus codos y todo esto sin despegar nuestros labios por un mínimo segundo.


-Me encantaría continuar, pero no podemos.-Dice entre besos. Amarro mis brazos en su cuello haciendo así el beso más intenso, así evito que se despegue de mi.


Justin lleva una mano a mi muslo izquierdo, entrando su mano por debajo del vestido acaricia la parte exterior de mi muslo. Es excelentemente perfecto, sus caricias son sabrosas, las puedo saborear.
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Repentinamente saca su mano de mi muslo. 

-No. Ya. _______.-dice entre besos. Lo ignoré y continué besándolo.

-Justin, No. Seas. Aguafiestas.-Digo entre besos

-Me lo estas poniendo mas difícil de lo que pensaba. -Justin deja los besos pero no se molesta en retirarse de encima. Jadeó derrotado y me dio un casto beso en la boca. 

-Ey... Justin ¿qué pasa?.-digo sorprendida ante su duro beso. No pude evitar sonreír.

Justin no responde sin embargo no se aleja de mi. Respiró en mi boca y luego mordió suavemente mi labio inferior.

-Ya es hora.-dijo. No pude comprender lo que intentaba decir.

-¿Ya es hora de qué?.-Una vez más Justin no responde a mi pregunta. 

-No te muevas, ¿ok?.- Me limité a asentir, no tenía nada que decir. Se retira de encima de mí, se levanta del sofá y me cargó en sus brazos.

-¿Qué haces Justin?.-Una leve sonrisa pintó sus labios segundos después.

-Nada. Ahora cierra tus ojos.-Hice lo que me pidió, sentía su respiración mas acelerada mientras me subía por las escaleras.

-¿Peso tanto?.-Subí mi mirada para observarlo. Sonreí.

Justin sonrió sin detener su paso. -Cállate y cierra los ojos te dije.

-Está bien señor mandón.

-Ya los puedes abrir. -Cuando abrí mis ojos Justin me observaba. Sonrió como un niño emocionado.

-¿Que estas tramando Justin?.-Ahuequé mi mano en su bien formada mandíbula.

-Baja y veras lo que tramo. Por cierto, necesitas dejar de comer. -Claro, aun estaba en sus brazos y no me había dado cuenta.

-No cambias.- Con la misma mano que sujetaba su mandíbula le di una cachetada amistosa.

-No me hagas caso. Eres perfecta.-Posó un lento y corto beso en mis labios.-Solo me encanta verte enfadada.

Puedo jurar que intenté bajar pero no podía, Justin me sujetaba con fuerzas.


-Si aflojaras tu agarre, yo podría bajar debilucho.

-¿Debilucho?.-Sonrió expectante hacia mí.

-Sí, debilucho.

-Lo que usted diga.-Me bajó con delicadeza y plantó un beso en mi frente.

-Ahora... ¿Porque estamos aquí arriba?.-Grandes cortinas negras ahora cubrían las puertas corredizas de cristal. 

Al otro lado de aquellas puertas solía ver la terraza y piscina de Justin, ahora no podía ver nada.

Lo miré y permaneció en silencio.

-¡Ey!.-Le di un pequeño empujón en el brazo.

-Descúbrelo por ti misma.-me guió cerca de la puerta y acarició mi nuca con su mano.

-¿La abro? .-Giré mi cara hacia atrás para poder mirarlo a los ojos.

-Hazlo. -Asintió. Mi corazón estaba acelerado, quería saber lo que estaba detrás de aquellas cortinas.

Volví mi mirada a la puerta, intente deslizar la puerta hacia la derecha pero fue imposible.

-Justin, no puedo...

-Lo hare por ti debilucha. -Sonrió. La puerta se deslizo tan fácil como una pluma en sus manos.

Mi mandíbula cayó al suelo y mis manos se dirigieron a la boca automáticamente. Justin, quien se encontraba detrás de mí, posó ambas manos en mis hombros.

Todos nos observaban y me cantaban una canción de cumpleaños. Era una sorpresa.

Se abalanzaron a mí, pero no tenía idea de quién era hasta que pude ver que eran mis mejores amigas, nunca me pude haber imaginado algo como esto. Tenía toda una vida que contarles.

Las salude y les presente a Justin, se les caía la baba. No pude evitar sentirme celosa, muy celosa.

Camareros, botellas caras y tragos sofisticados, yo estaba consciente de que esta terraza era amplia, pero nunca imaginé que había la posibilidad de planear una fiesta tan en grande como esta.

-Justin... ¿todo esto fuiste tú?

-Realmente, todo fue con la ayuda de tu prima.

-¿Fue tu idea?

-Sí, básicamente. -¿Justin Bieber estaba nervioso? Posé un beso en su mejilla.

-Vamos, hoy vas a conocer a mi hermosa madre. La vas a amar.

-______...

-No puedo creer que estés nervioso por eso. -Justin solo me miro, no dijo nada.

Entrelacé mi mano con la de Justin y lo obligué a que me siguiera.

-¡Mamá!. -Grité de camino. Justin iba detrás de mí por su puesto, casi como un niño intentando paralizar el paso de su madre mientras lo lleva al colegio.

-¡_______, te extrañé tanto! -Me vi obligada a soltar a Justin para abrazar a mi mamá.

Giré levemente la cabeza y pude ver de reojo a Justin, se encontraba de pie, bastante rígido y nervioso.

-Yo muchísimo más. Mira mama, este es mi... Justin. -Esta vez me situé a la derecha de Justin, dando paso para que se conocieran. 

-¿Mi Justin?. -Susurró Justin en mi oído. Mi corazón palpitó fuertemente al sentir sus labios rozar mi oído.

-Justin, esta es mi madre, Elena. -Dije nerviosa.
-Hola señora Elena, un placer conocerla. -Justin besó la mano de mi madre. 

-Encantada Justin.-Dijo maravillada. De los ojos de mi madre brotaba asombro por lo que estaba viendo. -Y no te molestes en decirme señora, no me trates con usted, te puedes sentir en confianza. -mi madre Elena sonrió cálidamente.

-Elena, un placer conocerte. -Corrigió Justin con una sonrisa. ¿mi madre se había sonrojado? Justin es mío. 

-Igualmente Justin Bieber. -Dijo mi madre haciendo énfasis en Bieber.

-Señoritas, ¿me disculpan un momento?.-Mi madre asintió sin pensarlo dos veces. Justin contestó su teléfono celular y se fue a un lado de la terraza. No despegué mi vista de sus movimientos hasta que se apoyo de la baranda.

-______, ¿qué hace Justin Bieber aquí? ¿de qué lo conoces? -Sabia que estas preguntas no faltarían, cualquiera las haría si se trata de Justin Bieber.

-Mama, yo tampoco lo puedo creer pero, esta es su casa y somos vecinos. Viví aquí por un tiempo cuando perdí las llaves de mi apartamento. -Hice énfasis en ''perdí'' . 

-Es increíble, ya decía que estos camareros no podían estar aquí porque si. 

-¿Entonces como llegaste aquí sin saber que la invitación era de Justin Bieber?

-Pensé que todo había sido Miranda. Pero olvida y disfruta tu fiesta. Hablamos de esto después.-Me abrazó.-Ve, ve con el.-Miró hacia Justin, quien ya había terminado de hablar por celular.

Él estaba apoyado a la baranda y de frente a nosotras pero con un punto fijo, yo.
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QUE OPINAN?????




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