jueves, 12 de septiembre de 2013

Solo un poco de amor -cap 8-


 


-Amor, es imposible que sea por nada.-dijo Miranda convenciéndolo con un beso en la boca bastante intenso.
-No, no es nada mi vida, solo que es la única habitación que está libre y no tiene nada, hay un desastre ahí dentro, las demás 4 habitaciones están ocupadas.- Dijo intentando contener la risa.
-Eso no tiene nada gracioso que yo sepa.-le dije a Chris mirándolo seriamente.
-Pero si te da risa mi amor, a mí también me da risa.-dijo Miranda acariciando a Chris.
Chris no dijo media palabra, estaba embobado con las caricias de Miranda. No sé, pero estas risas de él no me huelen nada bien.
-Estos vagos no llegan.-dijo Chris rompiendo el silencio.
-No, pero podemos ir adelantando al menos un poco sin ellos ¿no?-dije tímidamente.
-Sí, ¿me acompañan a buscar cosas que podamos traer?-dijo Chris mirándonos a ambas.
-Sí, vamos-dije emocionada.
-Yo me quedaré aquí.-dijo Miranda concentrada en su iphone, parecía que le estaban diciendo algo importante.
-Está bien, vamos __________.-dijo Chris tomando la delantera.
Mientras salíamos del elegante salón iba pensando en Justin, ¿porque estaba ausente en su propio departamento? No me atrevía preguntarle a Chris para que el no piense que tengo algún interés en el.
Entramos a la habitación donde estaban las cosas que llevaríamos al elegante salón, era un desastre, todo lleno de cosas y desordenado.
-Pues bien, sostiene esto un momento por favor. –dijo Chris dándome en las manos un gran tablero de cristal de ajedrez que pondrían como cuadro en el salón.
-Está bien.-dije sosteniéndolo.
-No te preocupes, esto no lo llevaras tú, lo llevara Ryan, solo necesito que lo sostengas aquí un momento para ir a llevar este sillón.-dijo Chris sonriendo.
-No hay problema.-dije en una risa.
-Pero, antes quiero hacerte una pregunta.-dijo arqueando una ceja.
-mmm… pregunta.-dije confundida.
-¿Te gusta Justin?
-¿Qué? No, para nada, ni si quiera he hablado con el casi y no nos llevamos muy bien…-dije nerviosa.
-¿Segura? Estuviste aquí antes, ya lo sé, y dormiste en su cama y todo.-dijo aun con su mirada intimidante y riendo.
-¿el te dijo eso?-dije exaltada.
-Si…-dijo sonriendo.
-Seguro te conto las cosas como no son, exagera las cosas.-dije molesta.
-Bueno, entonces explícame tu versión.
-Estaba buscando a Miranda en la playa, choque con una palmera y me desmaye, luego desperté y aparecí en su habitación, el me había llevado allí para curarme y luego me fui de allí, eso paso.-dije seria.
-Ah.-dijo entendiendo las cosas y se quedo pensativo.
-¿Qué te dijo él?
-Algo parecido…-dijo para después soltar unas carcajadas.
-¿Me dices?-dije no muy feliz.
-No, ya da lo mismo.-dijo sonriendo.
-No, no da lo mismo, seguro te conto algo que me haga quedar como una fácil y tirada.
-No, no tanto así pero…-dijo sin completar su oración.
-¿Pero qué?-dije nerviosa
-Cuando llegaste hace un momento te preguntaron si eras la de Justin y no lo negaste.-dijo arqueando la ceja nuevamente.
-Bueno, es que, no sé, me sorprendió mucho esa pregunta, no sé que les hizo pensar eso.-dije tartamudeando unas cuantas veces.
-Lo que pasa es que ellos estaban con nosotros esta tarde cuando estábamos en la playa, solo que no te diste cuenta porque ellos estaban un poco más lejos y hablando entre ellos, entonces como vio a Justin ablando contigo, sacaron sus conclusiones, también escucharon una que otra cosa que él te habría dicho a ti o tu a él.
-Qué vergüenza…-dije mirando hacia abajo.
-¿Vergüenza porque? Relájate __________-dijo mirándome a los ojos un poco preocupado.
-Seguro piensan mal de mí, quien sabe lo que les habría dicho Justin.
-No, no digas eso, no les ha dicho nada malo de ti para nada, además lo fastidian mucho contigo, eso hace que él se enfade mucho con ellos.-dijo aclarando mas mi mente.
-¿Entonces que dice de mí?-dije levantando la mirada.
-Emm, ¿cosas?-dijo en tono de pregunta.
-¿Qué cosas?
-Cosas, no se…-dijo sosteniendo el sillón para llevarlo al salón.
-Espera Chris, ¿te puedo pedir un favor?-dije sosteniéndolo del brazo.
-¿Que favor?
-Que cualquier cosa mala que les diga Justin de mi les aclares ya que me conoces mejor, no quiero que ellos piensen nada mal de mi.-dije preocupada.
-Tonta, no te preocupes, lo hare.-dijo sonriente.- ¿Por qué te preocupa tanto lo que piensen ellos de ti?
-No lo sé, la verdad no acostumbro a que me importen esas cosas, solo que…-quede sin palabras.
-¿Solo qué?
-No sé…
-Está bien, te entiendo, no te preocupes, hare lo que me pediste.-dijo sonriendo.
-Muchas gracias Chris, se que seremos muy buenos amigos con el tiempo.-le di un abrazo.-Siempre y cuando no le hagas daño a mi prima.-le hice una señal con los dedos y mis ojos.
-¡Ya lo somos! Y nunca le haría daño a tu prima. -dijo mientras respondía mi abrazo.
Chris salió de la habitación y yo me quede sosteniendo el gigante tablero de ajedrez.
-Hola _________, ¿Qué haces aquí tan solitaria?-pregunta Ryan mirándome toda.
-Sosteniendo esto…-dije obvia.
-Ah, entonces Justin...-dijo pensativo.
-¿Justin qué?-dije intentando controlar la molestia que me provocaba ese comentario.
-¿Dónde está?
-Yo que se.-dije mirando alrededor de la habitación.
-¿Cómo no sabes dónde está tu hombre?-dijo acercándose a mí.
-Primero no es mi hombre, y segundo no me interesa donde pueda estar ahora mismo.-dije alejándome mientras él se acercaba.
-Al parecer hoy es mi día de suerte, eres hermosa.-dijo Ryan mientras se acercaba mas a mi mordiéndose los labios.
-¿Qué haces Ryan?-dijo una sexy y masculina voz conocida.
Ryan volteó de seguido y se alejó de mí, yo mire hacia el marco de la puerta y ahí estaba Justin apoyando su perfecto y varonil cuerpo.
-Gracias.-dije en voz baja y en un suspiro.
-¿Gracias por qué?-dijo Justin acercándose a mí.
-Le respondía a Ryan.-Era mentira, agradecía que él había aparecido para alejar a Ryan de mí, obvio no se lo diré.
-¿Qué le respondías?-dijo curioso.
-¿Te interesa?-dije mirando hacia abajo.
-No, la verdad no.-dijo levantando mi barbilla para que lo miraras a los ojos.
Odiaba su actitud, siempre lograba hacerme quedar mal, por esa razón le dije esto...
-Me dijo que era hermosa.-dije sonriendo.
-¿Ah sí?-dijo serio frunciendo el ceño.
-Si.-dije cortante.
-Que bien.-dijo sonriente e indiferente.
Odiaba eso, su actitud de que no le importaba nada. ¿Pero qué dices___________? ¿Porque te interesa que le importe eso?

En fin, Ryan saludo a su amigo, cogió el tablero que yo sostenía, le dio un golpecito en el hombro a Justin y salió de la habitación, nos dejo solos.
-¿Me ayudas?-dijo mientras cogía algo parecido a un mantel blanco.
-Claro.-dije seria sin mirarlo a los ojos mientras sentía que su mirada se clavaba en mí, esto hizo que levantara la mirada.

Cuando doblamos la primera parte del mantel, él se acerco a mí, tanto que podía ver hasta los mínimos detalles de sus ojos miel con una fina línea que contorneaba sus ojos.
Me miraba fijamente, como nunca lo había hecho, su mirada era cálida, apasionante, conquistadora, estaba tan distinto, nunca lo había visto de esa forma y menos conmigo, hasta parecía algo dulce.
Pasaron los segundos y aun seguíamos mirándonos fijamente a los ojos, no podía evitar mirarlo.
Justin sonreía mientras yo no sabía ni lo que estaba haciendo, moje mis labios con la lengua involuntariamente, esto hizo que Justin se acercara aun más, el mojo sus labios al igual que yo y estaba a pocos centímetros de mí, por suerte reaccioné y me despegué de él.
-Justin, no soy lo que piensas, aléjate de mí, no soy cualquiera.-dije nerviosa sin poder mirarlo a los ojos.
-¿Qué pienso de ti?-dijo confundido.
-Eres raro, me tratas mal, me tratas bien, luego me tratas mal, ahora mira.-dije doblando el mantel sin su ayuda.
-Responde mi pregunta.-dijo esquivando mi último comentario.
-No te diré, tú sabes lo que piensas de mí y te digo que estás equivocado.-dije dejando el mantel en un estante que había en aquella desastrosa y amplia habitación.
-Estás loca. -soltó una carcajada.
-No estoy loca, siempre me haces quedar mal y ahora intentas besarme.
-¿Yo? Entonces ahora yo soy el único culpable…-dijo para después largar un suspiro.
-Ay, ya Justin, cállate.-dije ruborizada.
Este no dijo media palabra más, siguió ayudando a sus amigos con los muebles, mientras Miranda y yo les decíamos donde ponerlos, hasta que el salón estaba listo para su uso.
-Muchas gracias chicas, ¡quedo muy bien!-dijo Chris emocionado.
-De nada Chris, después de todo nos divertimos mucho amor.-dijo Miranda abrazándolo.
-Gracias ________.-Dijo Justin mirándome a los ojos pero secamente, como suele hacerlo.
-De nada.-respondí sin ganas.
-¡De nada!-respondió Miranda con los ánimos al contrario que los míos.
-Me voy a duchar, nos vemos luego.-dijo Justin dándole un pequeño toque en el hombro a su amigo Chris.
Paso una hora y seguimos hablando y riendo, Chaz y Chris contando chistes al igual que Ryan, Miranda y yo no podíamos reírnos más por el dolor de estomago que esto causaba.
Ryan todo el tiempo me miraba con deseo, su sonrisa era hermosa, pero como siempre he dicho, no me gustan esos tipos que te miran depravadamente.
-¿Qué hora es?-dije mirando todo mi alrededor, ese salón estaba excelente.
-Son las 10:00 pm.-dijo Ryan.
-¿No tendríamos que estar arreglados o algo?-dije preocupada.
-Sí, yo ya estoy listo, vamos, dúchense todos, ya casi vienen.-dijo Justin mientras entraba al salón.
-¿Dónde podría ducharme amor?-dijo Miranda pícaramente.
-En mi baño, dúchate primero que luego voy yo.-Le dijo Chris a Miranda luego de darle un beso en la frente, se fue con ella para mostrarle donde estaba su habitación y el baño.
-¿y yo?-dije en voz alta.
-Dúchate conmigo.-dijo Ryan provocando en mi una cara de fastidio.
-Ya basta Ryan, ella es de Justin.-dijo Chaz haciendo molestar a Justin. Ryan se limito a reír por lo bajo.
-Ustedes dos me tienen harto, vamos _________, te mostrare donde esta mi habitación y mi baño, yo ya me duche así que es el único que está desocupado.-dijo guiándome hasta su habitación, yo solo asentí.
-Muchas gracias Justin.-dije animada.
Este no respondió, solo escuche la puerta cerrar segundos después de haberle agradecido.
Intente ignorar lo sucedido para no coger rabia, ya que llegaba el momento de diversión y no quería estresarme, me di una cómoda ducha en su baño, no me podía creer que me estaba duchando en el baño de Justin Bieber.
Mientras el agua corría por mi cuerpo pensé en lo sucedido en aquella desastrosa habitación, me preocupaba pensar tanto en el, no quería ilusionarme como me paso en otra ocasión.
Yo era fuerte con los chicos, pero con Justin no podía lo suficiente, el era más fuerte que yo, esto me daba mucha impotencia, mas al saber que el seguramente estaba acostumbrado a conseguir lo que quería solo por ser Justin Bieber, no quería ser una más del montón.
Salí de la bañera y me seque con una corta toalla blanca que él había dejado allí para mí, luego me cubrí con ella, cogí la ropa que tenia puesta antes para salir del baño y vestirme, había dejado mi bolso y todo lo demás en la habitación.
Abrí la puerta para salir del baño.
-¿Qué haces aquí?-dije atónita al ver a Justin en frente de mí.
-Es mi habitación y mi baño ¿no?-dijo indiferente.
-Sí, pero estoy aquí, y me voy a vestir Justin…-dije intentando calmarme.
-Nadie te impide vestirte.-mirándome toda detenidamente.
-Tú me lo impides, odio que me mires así, por favor no lo hagas.-dije sosteniendo mi toalla no vaya a ser que se resbalara de mi cuerpo.
-¿Te puedes quitar del medio? -dijo ignorando mis palabras nuevamente.
-Cálmate, no te he hecho nada Justin.-dije ofendida.
Este no respondió, estaba buscando algo con desesperación, y no me moleste en vestirme, no lo haría hasta que él se fuera.
Me quede mirando cada uno de sus movimientos sin entender el motivo de tanta desesperación.
-¿Buscas algo?
-No __________, estoy duchándome ¿no me ves?-dijo con sarcasmo.
-Eres un estúpido, me tienes harta.-dije mientras buscaba el bolso en la cama de Justin.
Este dejó de hacer lo que estaba haciendo, paró en seco, luego volteo hacia donde mí y se acerco a una distancia bastante cerca.
-¿Pues qué haces en mi casa? Dijiste que no pondrías un pie aquí… en cambio estas en mi habitación, casi desnuda.-dijo pensativo.
Lo había olvidado por completo, le había dicho que no pondría un pie en su casa y rompí mi palabra… que vergüenza.
-Pues si quieres me largo ahora mismo, me da igual.-dije desafiándolo.
-Entonces quítate la toalla, vístete delante de mi y sal por la puerta y que te quede claro que yo de aquí no me muevo.-dijo retando con una leve sonrisa que se le escapo por un instante.
  

___________________________________________________________________________


hasta aqui cieelosss hacedme saber que lo habeis leido twiteando a 
@sweetie_swagg14

No hay comentarios:

Publicar un comentario