Volví a mirar a mi madre avergonzada.
-Están enamorados. -Me dijo mi madre en una sonrisa.-Me parece que Justin Bieber está enamorado de ti.
-¿Ahora eres adivina mamá?
-He adivinado ¿cierto? ¡lo sabia!
-No.. n. -Suspiré. -No lo sé mama.
-Bueno ve con él antes de que sus ojos vengan por si mismos a buscarte. Y... recuerdo cuando tu padre me miraba de esa manera.
-Mamá, necesitas conseguirte un novio urgentemente.-Reí.
-Tal vez. Ahora ve con Justin por favor.-Me empujó ligeramente.
-Me vas a hacer tropezar mamá.
Encontré a Justin con la mirada mientras me dirigía hacia él.
No pude evitar tambalearme por dentro en cuanto sentí las caricias de sus ojos inspeccionando cada parte de mí.
-Invité a muchas personas que no conoces. -Me abrazó y me balanceó, destacando que era mucho más grande que yo.
-Sí, me pude dar cuenta. ¿Quiénes son?
-Te los quiero presentar. A todos.
-¿A todos?. -Dije incrédula. -Justin sonrió.
-Vamos. -Me tomó de la mano y esta vez era yo quien
andaba detrás de él.
-Justin, yo no soy muy comunicativa. -Dije indecisa.
-No me importa. -Cuando logré alcanzarlo y ponerme a su lado noté su seriedad forzada. Estaba segura de que él quería reír.
-Justin. -Apreté su mano.
Ya era tarde, estábamos en frente de un muchacho joven pero no lo suficiente para tener la edad de Justin. Era un chico de rasgos latinos, pelo negro y corto.
-Fredo. -Dice Bieber. El joven muchacho me observó instantáneamente y luego miró a Justin. Hacen un choque de manos de mucha confianza y amistad.
-¡Biebs!. Creo que está de más preguntarte como va todo ¿no?. -Mira la mano de Justin entrelazada con la mía. La vergüenza no me permitió mirar al chico a los ojos.
Me doy el placer de mirar a Justin, percibe mi mirada y la devuelve cómplice. Sus dientes pintaron una hermosa sonrisa en sus perfectos labios y en seguida sentí mis piernas fundir en aquel suelo de gres porcelánico.
-Esta es mi _______. - Dice Justin. Mira a Fredo con una sonrisa e inmediatamente supe lo que estaba haciendo.
- Encantado de conocer a la señorita ________ de Justin. -El joven besa mi mano y ríe. -Yo soy Alfredo.
- Encantada de conocerte Alfredo. De hecho soy solo _______. -reí.
- También es mi novia. -Añade Justin inesperadamente. No tenía planeado sonrojarme en aquel preciso momento, pero al lado de Justin el término planear no existe.
No lo había pensado, Justin y yo estábamos en una relación. Esta vez es real, no hay acuerdos, no hay chantajes, no hay mentiras. Soy feliz. Somos felices y somos novios.
-Sí, soy su novia. -Reí. Adquirí el valor para mirar a Alfredo a los ojos.
-Justin es muy posesivo. -Alfredo levanta sus cejas. -¿Estás segura de tenerlo como novio?.-Estaba más que eso. Estaba a dispuesta a soportar las críticas, a todo un mundo de mujeres y nuestros mundos opuestos. Cualquier cosa era nada al lado de mi deseo por estar con él-
-No hables tanto. -Protesta Justin.
Mi novio escogió dos copas de champagne que el camarero llevaba en una bandeja. Me pasó una y dió un trago a la suya.
-Te has controlado, conmigo eras muy celoso. -Se burla Alfredo. Justin rueda los ojos.
-Sí, lo que tu digas. -Dice Justin en un suspiro. No pude evitar reír sin antes darle un beso en el brazo. Inmediatamente suelta mi mano y pasa la suya por mi cintura, ahora estábamos mas pegados.
-Tu novia es hermosa hermano. -Dice Alfredo.
-Sí que lo es. -Me acerca más a él en un apretón y da un beso a la parte superior de mi cabeza.
-Gracias a los dos. -sonrío. Justin miró su reloj.
-Amor, en seguida vuelvo. -Baja su vista y da un apresurado beso en mis labios. -Te la encargo. Apunta a Alfredo con su dedo índice mientras se va y simplemente desaparece.
Intenté encontrarlo con la mirada mientras Alfredo ponía temas pero todos mis intentos fallaron.
No podía localizar a Justin en ningún lugar de la terraza y me comencé a poner nerviosa, al menos había quedado con uno de sus buenos amigos, ni si quiera lo conocía pero por suerte Alfredo era muy buena persona.
-Buenas noches a todos. -Es la voz de Justin en las bocinas amplificadoras de la terraza, en seguida todos hicieron silencio, todo se paralizó.
Todos estaban atentos pero Justin no estaba en ninguna parte.
-Ya es media noche. -Dice Justin desde alguna parte. Todos comienzan a aplaudir y a silbar. No logro encontrar a Justin.
Aquella voz estaba en la enorme terraza y entre todas las personas se me hacía más difícil encontrar a Justin con la mirada.
-¿Dónde está Justin?. -Le pregunto a Alfredo en medio del escándalo.
-Sólo mantén la calma y permanece atenta. -Responde Alfredo calmado, todo lo contrario a como yo me sentía y lo más seguro también me veía nerviosa.
¿De qué se trataba todo esto? ¿iba a ser yo la última en enterarse?
Cuando el escándalo calmó, Justin se dispuso a continuar.
-Eso significa. -Esta vez fue en un tono más alto. -que un día como hoy, veinte de julio. -Empezó a formarse un escándalo.
-Veinte de julio. -Dice Justin en un tono aún más alto y todos callan. -Nació una señorita muy especial, muy especial para mí y para muchos de los presentes.
Todos, incluso los camareros pusieron sus ojos en mí, prontamente dieron comienzo a una serie de aclamaciones y aplausos acompañados de gritos y silbidos.
Yo era la protagonista y Justin era el responsable de una noche tan especial.
Mi madre se acercó para darme un largo abrazo al igual que mis amigas y Miranda. Alfredo me observaba sonriente.
Sí, todo estaba bien pero quería saber donde estaba Justin, pasaban los minutos y la voz no se volvió a asomar por las bocinas amplificadoras.
Se escuchó el terrible chirrido que suelen hacer los micrófonos cuando se acercan a las bocinas, de seguido e imprevistamente se escucha un golpe.
-Mierda. -Dijo Justin a lo bajo por las bocinas. ¿Se había caído el micrófono o él? no me sorprendería cualquier cosa.
Una sonrisa se asomó a mi rostro.
Al parecer era yo la única que estaba atenta al bienestar de Bieber. ¿Dónde estaba mi novio?
Todos empezaron a colocarse a un lado y yo estaba a punto de hacer lo mismo hasta que Alfredo me pidió que permaneciera justo donde estaba en un principio.
No puede ser. No puede ser. No puede ser. Todos me observan y hay un largo camino vacío exceptuando los dos taburetes porcelana a una distancia considerable en frente de mí.
Miro a mi madre por una fracción de segundo. Está charlando con Miranda mientras ambas me observan. Incluso aquellos que seguían en la piscina estaban mirándome sin disimulo.
¿Qué hago? pues lo único que podía hacer era permanecer en mi lugar como una estatua, tal como me había ordenado Alfredo.
Me encontraba mirando de reojo a mis lados cada cierto tiempo y con una pequeña sonrisa pintando mi rostro debido a los nervios. No era fan de ser el centro de atención.
¿Dónde está Justin? ¿Qué trama?
Ciertas mujeres que desconocía me observaban con desazón.
-Alfredo, no me dejes sola en medio de todo esto.-Murmuré.
-Debo obedecer a tu chico. -me guiña un ojo y sonríe.
Se coloca a un lado al igual que los demás y me deja abandonada.
Siento mi corazón detenerse, mis piernas derretirse y escalofríos en todo mi cuerpo cuando lo veo caminar hacia mí por aquel pasillo construido por los invitados. Era como ver al mismo Dios de la belleza acercarse poco a poco, el perfecto adonis de la mitología griega con un mismo punto fijo todo el tiempo, yo.
Justin no miró a ningún otro lugar que no fuesen mis ojos y los penetró de una manera inexplicable, ahora sólo nos encontrábamos nosotros dos en su terraza. Sus ojos brillaban y se comunicaban con los míos. Olvidé como moverme, olvidé mi nombre, lo olvidé todo.
Detrás de él caminaba un hombre sosteniendo una guitarra acústica, con pelo largo y marrón, en su cabeza llevaba puesta un sombrero.
Cada uno se sentó en un taburete a una distancia considerable de mí, ni muy cerca ni muy lejos.
Ese hechizo, ese magnetismo, esa fascinación que nos unía se podía oler desde miles de kilómetros.
-Felicidades nena. Esto es únicamente para tí. -Dice Justin luego de levantar el micrófono negro a su boca sonriente.
Sus ojos siguen con los míos, nunca los pierde de vista.
Puedo jurar que sentí miradas de odio, obviamente de mujeres.
Todos silban y por supuesto me sonrojé al instante. Toda acción recibe reacción.
Una hermosa melodía surge de la guitarra del hombre.
-Vamos Dan. -Dice Justin. Y por una fracción de segundo lo mira a él con una sonrisa, luego sus ojos vuelven solo para mí y nadie más con una mirada pura y sincera. La melodía continúa y cada segundo que pasa es más hermosa. Me resultaba familiar en esos momentos, luego recordé que
Miranda me la había mostrado.
(escuchar mientras leen http://www.youtube.com/ watch?v=52OThRvjQKM)
Justin llevó el micrófono a sus labios y empezó a tararear la melodía de la guitarra, en seguida se forma un enorme nudo en mi garganta.
Muchos sentimientos inundan mi cuerpo en el momento que él hombre ideal en la vida de cualquier mujer comienza a cantar. Mi hombre.
Mhmm, uh-huh, yeah, yeah, alright,
Mhmm, uh-huh, yeah, yeah, alright,
Say you love me
As much as I love you, yeah
Would you hurt me, baby?
Could you do that to me, yeah?
Would you lie to me, baby?
'Cause the truth hurts so much more
Would you do the things that drive me crazy?
Leave my heart still at the door?
Oh, I can't help it, I'm just selfish
There's no way that I could share you
That would break my heart to pieces
Honestly the truth is...
If I could just die in your arms
I wouldn't mind
'Cause every time you touch me
I just die in your arms
Oooh, it feels so right
So baby, baby, please don't stop, girl
(Mhmm, uh-huh, yeah, yeah, alright) [2x]
Ooh, baby, I know loving you ain't easy
But sure is worth a try
Ooh, if there is a reason to call me a fool
'Cause I love too hard
Are there any rules, baby?
If this a lesson
Baby, teach me to behave
Just tell me what I gotta do
Just to stay right next to you, you, you
Oh, I can't help it, I'm just selfish
There's no way that I could share you
That would break my heart to pieces
Honestly the truth is...
If I could just die in your arms
I wouldn't mind
'Cause every time you touch me
I just die in your arms
Oooh, it feels so right
So, baby, baby, please don't stop, girl
Basically I'm standing here
I can't live without my baby
Loving you is so damn easy for me, yeah
Ain't no need for contemplating
Promise you won't keep me waiting
Tell me, baby, I'm all that you need
If I could just die in your arms
I wouldn't mind
'Cause every time you touch me
I just die in your arms
Oooh, it feels so right
So, baby, baby, please don't stop, girl
If I could die in your arms
I'm a make you believe, girl
That I wouldn't mind, no
Eh, eh, eh, oh
Don't stop baby, no (alright)
It's what you do to me, yeah
Whoa, whoa, no, no, no, whoa, ooo-wooah
Baby, please don't go, girl
No, no, no, no
Su voz era tan dulce, tan sexy y tan hermosa como sus labios.
Sus ojos me brindaban ternura y amor y mis intentos por contener las lagrimas fueron inútiles. Justin, al verme llorar, mientras cantaba me lanzó un beso.
Todos aplaudían y muchas mujeres lloraban incluyendo a mi madre.
Justin Bieber, quien ahora era mi novio me había dedicado una canción en frente de todo tipo de personas en mi cumpleaños, un día que no solía considerar algo tan importante, pero esa noche todo cambió para mí.
Me acerqué a él cuando se acabo la canción con lágrimas en los ojos y todos miraban.
Justin seguía sentado en el taburete, me acercó a él sosteniéndome por la cintura y dio un corto pero lento y dulce beso en mis labios. Limpió mis lágrimas lentamente sin despegar sus hermosos ojos de los míos.
-Que empiece la fiesta. -Dice Justin brevemente por el micrófono y como él ordenó pusieron buena música, apagaron las luces y cada quien fue por su lado.
-Gracias Just. Esta noche ha sido perfecta, en realidad no sé qué decir. -dije en un sollozo.
-Ey... hermosa. -limpia mis lágrimas nuevamente. -No llores, eso no era lo que se supone que debía pasar, no deberías estar llorando.
-No es nada malo, solo estoy demasiado feliz y sorprendida. -Justin me pega más a él con un cálido abrazo. -No me merezco tanto.
-Te mereces eso y más cariño, tómate esto como una devuelta por todo lo que te hice si quieres. -Me aleja para encontrar mis ojos.
Me limité a sonreír levemente.
-Estoy empezando a no poder hacerlo. -Dice Justin seriamente con ambas manos sosteniendo mi cara.
Tanta ternura era demasiado ¿no? no quiero saber lo que me va a decir.
-¿No poder hacer que Justin?. -Dije mirando al suelo.
-Ey... mírame, no me gusta que mires a otro lugar que no sea yo. -Levanta mi cara.
-Dime Justin.
-Estoy empezando a no poder vivir sin ti.
Fui incapaz de pestañar, respirar o hacer cualquier otra cosa por unos segundos.
-¿Qu.. que dices Justin? estas borracho... -Dije nerviosa.
-Te lo juro por mi existencia. -Dijo apenado. -Jamás he hecho esto por una chica, por tí haría esto y más, cuantas veces haga falta. Sólo pídelo.
Sin pensarlo dos veces sostuve su cuello con mis dos manos e inmovilice a Justin con un largo y profundo beso. No puedo negar que probablemente sea el mejor besador del mundo.
La gran fiesta comenzó en ese momento. Justin y yo no nos despegamos la noche entera, fuese hablando, bailando o besándonos.
Mis vellos se erizaban con cada caricia y con cada suspiro de él en mi oído.
-Escucha esta canción. -Estaba de espaldas a Justin y muy pegada a él mientras me movía lentamente con el ritmo de la música. Sentía con cada detalle cada centímetro de su cuerpo pegado detrás del mío, puro placer.- ''Your body is a wonderland...'' -empezó a cantarme en el oído. Me desvanecía por completo con cada palabra que Justin retumbaba en mi oído, podía sentir el placer en todo mi cuerpo.
Justin se enfadó unas cuantas veces la noche entera por culpa de un hombre que no paraba de mirarme, se enfadó conmigo porque él quería sacar al pobre hombre de la fiesta y no se lo permití.
Como Alfredo había dicho, Justin era una persona muy celosa y posesiva, seriamente posesiva.
Mi madre tuvo que irse a mitad de la fiesta debido a asuntos de trabajo, y Miranda y Chris eran dos de las muchas parejas en romance que estaban dentro de la piscina. Muchos recuerdos se asomaron a mi mente.
Hace días no me hubiera imaginado algo como esto, Justin y yo estábamos juntos realmente.
No pude contarle a mis amigas absolutamente nada, me pase la mayor parte del tiempo con Justin conociendo sus amistades y a sus no amistades.
Él me contó que muchas personas venían de pegados o colados solo para estar en su fiesta, pero él no podía hacer nada porque regularmente eran familiares o amistades de sus amigos.
Es un poco traumante estar en su lugar, no quiero imaginarme lo que causaría ser la novia de Justin Bieber en público, quiero decir, los medios, los seguidores. Ahora mismo estamos en un lugar donde no hay muchos fans y resulta que yo soy la novia de Justin Bieber. Estoy preparada para lo que que venga.
Conocí personas muy simpáticas y célebres, nunca imaginé algo como esto, incluso habían mujeres un poco exhibicionistas que según él, eran solo amigas y conocidas, le comenté a Justin que me miraban mal y no me gustaba así que inmediatamente las echó de su casa, juro que yo no se lo pedí.
Justin Bieber había hecho una fiesta en las mejores condiciones existentes en este mundo y era especial y únicamente para mí, para mi cumpleaños.
Su mano en mi cintura todo el tiempo, permaneció allí toda la noche.
Mi fiesta terminó a las cuatro de la madrugada, estaba tan agotada como Justin, así que me quede a dormir en su casa una vez más. Cabe destacar que ninguno de los dos estaba borracho, a diferencia de Chris y Miranda, estaban hechos un desastre.
-Están enamorados. -Me dijo mi madre en una sonrisa.-Me parece que Justin Bieber está enamorado de ti.
-¿Ahora eres adivina mamá?
-He adivinado ¿cierto? ¡lo sabia!
-No.. n. -Suspiré. -No lo sé mama.
-Bueno ve con él antes de que sus ojos vengan por si mismos a buscarte. Y... recuerdo cuando tu padre me miraba de esa manera.
-Mamá, necesitas conseguirte un novio urgentemente.-Reí.
-Tal vez. Ahora ve con Justin por favor.-Me empujó ligeramente.
-Me vas a hacer tropezar mamá.
Encontré a Justin con la mirada mientras me dirigía hacia él.
No pude evitar tambalearme por dentro en cuanto sentí las caricias de sus ojos inspeccionando cada parte de mí.
-Invité a muchas personas que no conoces. -Me abrazó y me balanceó, destacando que era mucho más grande que yo.
-Sí, me pude dar cuenta. ¿Quiénes son?
-Te los quiero presentar. A todos.
-¿A todos?. -Dije incrédula. -Justin sonrió.
-Vamos. -Me tomó de la mano y esta vez era yo quien
andaba detrás de él.
-Justin, yo no soy muy comunicativa. -Dije indecisa.
-No me importa. -Cuando logré alcanzarlo y ponerme a su lado noté su seriedad forzada. Estaba segura de que él quería reír.
-Justin. -Apreté su mano.
Ya era tarde, estábamos en frente de un muchacho joven pero no lo suficiente para tener la edad de Justin. Era un chico de rasgos latinos, pelo negro y corto.
-Fredo. -Dice Bieber. El joven muchacho me observó instantáneamente y luego miró a Justin. Hacen un choque de manos de mucha confianza y amistad.
-¡Biebs!. Creo que está de más preguntarte como va todo ¿no?. -Mira la mano de Justin entrelazada con la mía. La vergüenza no me permitió mirar al chico a los ojos.
Me doy el placer de mirar a Justin, percibe mi mirada y la devuelve cómplice. Sus dientes pintaron una hermosa sonrisa en sus perfectos labios y en seguida sentí mis piernas fundir en aquel suelo de gres porcelánico.
-Esta es mi _______. - Dice Justin. Mira a Fredo con una sonrisa e inmediatamente supe lo que estaba haciendo.
- Encantado de conocer a la señorita ________ de Justin. -El joven besa mi mano y ríe. -Yo soy Alfredo.
- Encantada de conocerte Alfredo. De hecho soy solo _______. -reí.
- También es mi novia. -Añade Justin inesperadamente. No tenía planeado sonrojarme en aquel preciso momento, pero al lado de Justin el término planear no existe.
No lo había pensado, Justin y yo estábamos en una relación. Esta vez es real, no hay acuerdos, no hay chantajes, no hay mentiras. Soy feliz. Somos felices y somos novios.
-Sí, soy su novia. -Reí. Adquirí el valor para mirar a Alfredo a los ojos.
-Justin es muy posesivo. -Alfredo levanta sus cejas. -¿Estás segura de tenerlo como novio?.-Estaba más que eso. Estaba a dispuesta a soportar las críticas, a todo un mundo de mujeres y nuestros mundos opuestos. Cualquier cosa era nada al lado de mi deseo por estar con él-
-No hables tanto. -Protesta Justin.
Mi novio escogió dos copas de champagne que el camarero llevaba en una bandeja. Me pasó una y dió un trago a la suya.
-Te has controlado, conmigo eras muy celoso. -Se burla Alfredo. Justin rueda los ojos.
-Sí, lo que tu digas. -Dice Justin en un suspiro. No pude evitar reír sin antes darle un beso en el brazo. Inmediatamente suelta mi mano y pasa la suya por mi cintura, ahora estábamos mas pegados.
-Tu novia es hermosa hermano. -Dice Alfredo.
-Sí que lo es. -Me acerca más a él en un apretón y da un beso a la parte superior de mi cabeza.
-Gracias a los dos. -sonrío. Justin miró su reloj.
-Amor, en seguida vuelvo. -Baja su vista y da un apresurado beso en mis labios. -Te la encargo. Apunta a Alfredo con su dedo índice mientras se va y simplemente desaparece.
Intenté encontrarlo con la mirada mientras Alfredo ponía temas pero todos mis intentos fallaron.
No podía localizar a Justin en ningún lugar de la terraza y me comencé a poner nerviosa, al menos había quedado con uno de sus buenos amigos, ni si quiera lo conocía pero por suerte Alfredo era muy buena persona.
-Buenas noches a todos. -Es la voz de Justin en las bocinas amplificadoras de la terraza, en seguida todos hicieron silencio, todo se paralizó.
Todos estaban atentos pero Justin no estaba en ninguna parte.
-Ya es media noche. -Dice Justin desde alguna parte. Todos comienzan a aplaudir y a silbar. No logro encontrar a Justin.
Aquella voz estaba en la enorme terraza y entre todas las personas se me hacía más difícil encontrar a Justin con la mirada.
-¿Dónde está Justin?. -Le pregunto a Alfredo en medio del escándalo.
-Sólo mantén la calma y permanece atenta. -Responde Alfredo calmado, todo lo contrario a como yo me sentía y lo más seguro también me veía nerviosa.
¿De qué se trataba todo esto? ¿iba a ser yo la última en enterarse?
Cuando el escándalo calmó, Justin se dispuso a continuar.
-Eso significa. -Esta vez fue en un tono más alto. -que un día como hoy, veinte de julio. -Empezó a formarse un escándalo.
-Veinte de julio. -Dice Justin en un tono aún más alto y todos callan. -Nació una señorita muy especial, muy especial para mí y para muchos de los presentes.
Todos, incluso los camareros pusieron sus ojos en mí, prontamente dieron comienzo a una serie de aclamaciones y aplausos acompañados de gritos y silbidos.
Yo era la protagonista y Justin era el responsable de una noche tan especial.
Mi madre se acercó para darme un largo abrazo al igual que mis amigas y Miranda. Alfredo me observaba sonriente.
Sí, todo estaba bien pero quería saber donde estaba Justin, pasaban los minutos y la voz no se volvió a asomar por las bocinas amplificadoras.
Se escuchó el terrible chirrido que suelen hacer los micrófonos cuando se acercan a las bocinas, de seguido e imprevistamente se escucha un golpe.
-Mierda. -Dijo Justin a lo bajo por las bocinas. ¿Se había caído el micrófono o él? no me sorprendería cualquier cosa.
Una sonrisa se asomó a mi rostro.
Al parecer era yo la única que estaba atenta al bienestar de Bieber. ¿Dónde estaba mi novio?
Todos empezaron a colocarse a un lado y yo estaba a punto de hacer lo mismo hasta que Alfredo me pidió que permaneciera justo donde estaba en un principio.
No puede ser. No puede ser. No puede ser. Todos me observan y hay un largo camino vacío exceptuando los dos taburetes porcelana a una distancia considerable en frente de mí.
Miro a mi madre por una fracción de segundo. Está charlando con Miranda mientras ambas me observan. Incluso aquellos que seguían en la piscina estaban mirándome sin disimulo.
¿Qué hago? pues lo único que podía hacer era permanecer en mi lugar como una estatua, tal como me había ordenado Alfredo.
Me encontraba mirando de reojo a mis lados cada cierto tiempo y con una pequeña sonrisa pintando mi rostro debido a los nervios. No era fan de ser el centro de atención.
¿Dónde está Justin? ¿Qué trama?
Ciertas mujeres que desconocía me observaban con desazón.
-Alfredo, no me dejes sola en medio de todo esto.-Murmuré.
-Debo obedecer a tu chico. -me guiña un ojo y sonríe.
Se coloca a un lado al igual que los demás y me deja abandonada.
Siento mi corazón detenerse, mis piernas derretirse y escalofríos en todo mi cuerpo cuando lo veo caminar hacia mí por aquel pasillo construido por los invitados. Era como ver al mismo Dios de la belleza acercarse poco a poco, el perfecto adonis de la mitología griega con un mismo punto fijo todo el tiempo, yo.
Justin no miró a ningún otro lugar que no fuesen mis ojos y los penetró de una manera inexplicable, ahora sólo nos encontrábamos nosotros dos en su terraza. Sus ojos brillaban y se comunicaban con los míos. Olvidé como moverme, olvidé mi nombre, lo olvidé todo.
Detrás de él caminaba un hombre sosteniendo una guitarra acústica, con pelo largo y marrón, en su cabeza llevaba puesta un sombrero.
Cada uno se sentó en un taburete a una distancia considerable de mí, ni muy cerca ni muy lejos.
Ese hechizo, ese magnetismo, esa fascinación que nos unía se podía oler desde miles de kilómetros.
-Felicidades nena. Esto es únicamente para tí. -Dice Justin luego de levantar el micrófono negro a su boca sonriente.
Sus ojos siguen con los míos, nunca los pierde de vista.
Puedo jurar que sentí miradas de odio, obviamente de mujeres.
Todos silban y por supuesto me sonrojé al instante. Toda acción recibe reacción.
Una hermosa melodía surge de la guitarra del hombre.
-Vamos Dan. -Dice Justin. Y por una fracción de segundo lo mira a él con una sonrisa, luego sus ojos vuelven solo para mí y nadie más con una mirada pura y sincera. La melodía continúa y cada segundo que pasa es más hermosa. Me resultaba familiar en esos momentos, luego recordé que
Miranda me la había mostrado.
(escuchar mientras leen http://www.youtube.com/
Justin llevó el micrófono a sus labios y empezó a tararear la melodía de la guitarra, en seguida se forma un enorme nudo en mi garganta.
Muchos sentimientos inundan mi cuerpo en el momento que él hombre ideal en la vida de cualquier mujer comienza a cantar. Mi hombre.
Mhmm, uh-huh, yeah, yeah, alright,
Mhmm, uh-huh, yeah, yeah, alright,
Say you love me
As much as I love you, yeah
Would you hurt me, baby?
Could you do that to me, yeah?
Would you lie to me, baby?
'Cause the truth hurts so much more
Would you do the things that drive me crazy?
Leave my heart still at the door?
Oh, I can't help it, I'm just selfish
There's no way that I could share you
That would break my heart to pieces
Honestly the truth is...
If I could just die in your arms
I wouldn't mind
'Cause every time you touch me
I just die in your arms
Oooh, it feels so right
So baby, baby, please don't stop, girl
(Mhmm, uh-huh, yeah, yeah, alright) [2x]
Ooh, baby, I know loving you ain't easy
But sure is worth a try
Ooh, if there is a reason to call me a fool
'Cause I love too hard
Are there any rules, baby?
If this a lesson
Baby, teach me to behave
Just tell me what I gotta do
Just to stay right next to you, you, you
Oh, I can't help it, I'm just selfish
There's no way that I could share you
That would break my heart to pieces
Honestly the truth is...
If I could just die in your arms
I wouldn't mind
'Cause every time you touch me
I just die in your arms
Oooh, it feels so right
So, baby, baby, please don't stop, girl
Basically I'm standing here
I can't live without my baby
Loving you is so damn easy for me, yeah
Ain't no need for contemplating
Promise you won't keep me waiting
Tell me, baby, I'm all that you need
If I could just die in your arms
I wouldn't mind
'Cause every time you touch me
I just die in your arms
Oooh, it feels so right
So, baby, baby, please don't stop, girl
If I could die in your arms
I'm a make you believe, girl
That I wouldn't mind, no
Eh, eh, eh, oh
Don't stop baby, no (alright)
It's what you do to me, yeah
Whoa, whoa, no, no, no, whoa, ooo-wooah
Baby, please don't go, girl
No, no, no, no
Su voz era tan dulce, tan sexy y tan hermosa como sus labios.
Sus ojos me brindaban ternura y amor y mis intentos por contener las lagrimas fueron inútiles. Justin, al verme llorar, mientras cantaba me lanzó un beso.
Todos aplaudían y muchas mujeres lloraban incluyendo a mi madre.
Justin Bieber, quien ahora era mi novio me había dedicado una canción en frente de todo tipo de personas en mi cumpleaños, un día que no solía considerar algo tan importante, pero esa noche todo cambió para mí.
Me acerqué a él cuando se acabo la canción con lágrimas en los ojos y todos miraban.
Justin seguía sentado en el taburete, me acercó a él sosteniéndome por la cintura y dio un corto pero lento y dulce beso en mis labios. Limpió mis lágrimas lentamente sin despegar sus hermosos ojos de los míos.
-Que empiece la fiesta. -Dice Justin brevemente por el micrófono y como él ordenó pusieron buena música, apagaron las luces y cada quien fue por su lado.
-Gracias Just. Esta noche ha sido perfecta, en realidad no sé qué decir. -dije en un sollozo.
-Ey... hermosa. -limpia mis lágrimas nuevamente. -No llores, eso no era lo que se supone que debía pasar, no deberías estar llorando.
-No es nada malo, solo estoy demasiado feliz y sorprendida. -Justin me pega más a él con un cálido abrazo. -No me merezco tanto.
-Te mereces eso y más cariño, tómate esto como una devuelta por todo lo que te hice si quieres. -Me aleja para encontrar mis ojos.
Me limité a sonreír levemente.
-Estoy empezando a no poder hacerlo. -Dice Justin seriamente con ambas manos sosteniendo mi cara.
Tanta ternura era demasiado ¿no? no quiero saber lo que me va a decir.
-¿No poder hacer que Justin?. -Dije mirando al suelo.
-Ey... mírame, no me gusta que mires a otro lugar que no sea yo. -Levanta mi cara.
-Dime Justin.
-Estoy empezando a no poder vivir sin ti.
Fui incapaz de pestañar, respirar o hacer cualquier otra cosa por unos segundos.
-¿Qu.. que dices Justin? estas borracho... -Dije nerviosa.
-Te lo juro por mi existencia. -Dijo apenado. -Jamás he hecho esto por una chica, por tí haría esto y más, cuantas veces haga falta. Sólo pídelo.
Sin pensarlo dos veces sostuve su cuello con mis dos manos e inmovilice a Justin con un largo y profundo beso. No puedo negar que probablemente sea el mejor besador del mundo.
La gran fiesta comenzó en ese momento. Justin y yo no nos despegamos la noche entera, fuese hablando, bailando o besándonos.
Mis vellos se erizaban con cada caricia y con cada suspiro de él en mi oído.
-Escucha esta canción. -Estaba de espaldas a Justin y muy pegada a él mientras me movía lentamente con el ritmo de la música. Sentía con cada detalle cada centímetro de su cuerpo pegado detrás del mío, puro placer.- ''Your body is a wonderland...'' -empezó a cantarme en el oído. Me desvanecía por completo con cada palabra que Justin retumbaba en mi oído, podía sentir el placer en todo mi cuerpo.
Justin se enfadó unas cuantas veces la noche entera por culpa de un hombre que no paraba de mirarme, se enfadó conmigo porque él quería sacar al pobre hombre de la fiesta y no se lo permití.
Como Alfredo había dicho, Justin era una persona muy celosa y posesiva, seriamente posesiva.
Mi madre tuvo que irse a mitad de la fiesta debido a asuntos de trabajo, y Miranda y Chris eran dos de las muchas parejas en romance que estaban dentro de la piscina. Muchos recuerdos se asomaron a mi mente.
Hace días no me hubiera imaginado algo como esto, Justin y yo estábamos juntos realmente.
No pude contarle a mis amigas absolutamente nada, me pase la mayor parte del tiempo con Justin conociendo sus amistades y a sus no amistades.
Él me contó que muchas personas venían de pegados o colados solo para estar en su fiesta, pero él no podía hacer nada porque regularmente eran familiares o amistades de sus amigos.
Es un poco traumante estar en su lugar, no quiero imaginarme lo que causaría ser la novia de Justin Bieber en público, quiero decir, los medios, los seguidores. Ahora mismo estamos en un lugar donde no hay muchos fans y resulta que yo soy la novia de Justin Bieber. Estoy preparada para lo que que venga.
Conocí personas muy simpáticas y célebres, nunca imaginé algo como esto, incluso habían mujeres un poco exhibicionistas que según él, eran solo amigas y conocidas, le comenté a Justin que me miraban mal y no me gustaba así que inmediatamente las echó de su casa, juro que yo no se lo pedí.
Justin Bieber había hecho una fiesta en las mejores condiciones existentes en este mundo y era especial y únicamente para mí, para mi cumpleaños.
Su mano en mi cintura todo el tiempo, permaneció allí toda la noche.
Mi fiesta terminó a las cuatro de la madrugada, estaba tan agotada como Justin, así que me quede a dormir en su casa una vez más. Cabe destacar que ninguno de los dos estaba borracho, a diferencia de Chris y Miranda, estaban hechos un desastre.
y hasta aqui os dejo la gran maraton ya mañana seguire no os imaginais lo que esta por venir!!!

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