¿Ahora todo comienza desde el principio? ¿Sera esto algún nuevo inicio para hacer las cosas bien?
Todo era muy extraño y no recordaba las cosas con claridad.
Lo único seguro y claro es que me encontraba en la cama de Justin Bieber y que mi cabeza iba explotar.
Me senté en la cama con las dos manos puestas en mi cabeza sin aun haberme dado cuenta de que Justin... Justin estaba a mi lado, durmiendo como un ángel con su cuerpo recostado de lado, con su cara de lado para mí.
Justin tenia la boca entreabierta, parecía un niño indefenso y estaba sumamente adorable.
No podía evitar observarlo, su perfección me sorprendía. Su perfil era magnifico, sí que lo extrañaba, pero eso no era por lo que me tenía que preocupar ahora.
¿Qué hacía yo en la cama de Justin? mientras más me preguntaba esto, mas me dolía la cabeza.
Sinceramente, no quería despertarlo, se veía en un profundo sueño el cual se veía hermoso. Me levante de la cama para ir al baño y me sorprendí al ver mi vestido color vino colgado en un pequeño mueble en la habitación de mi deseado Justin, seguidamente mire mi cuerpo, tenia puesta una camiseta roja. Supuse que era de él. Luego toque mi pelo, estaba atado en un moño mal hecho.
Me estremecí mientras muchas pensamientos inundaban mi cabeza. ¿Que habrá pasado entre nosotros? lo único que puedo recordar es que estaba muy borracha, baile con un apuesto hombre de ojos azules y que Justin llego al bar... y luego ya no recuerdo nada más.
Acepto que soy una persona que saca conclusiones sin pruebas, por lo que comencé a dar por seguro cosas que realmente no sabía si eran ciertas o no.
Oh Dios mío, me acosté con Bieber, pensé. Ya en el baño, me encerré en el, lave mi cara y me observé en el espejo, estaba horrible y despeinada.
No sentía la confianza suficiente para bañarme en el baño de Justin aun habiéndolo hecho un mes atrás, pero en serio necesitaba una ducha.
Baje mis bragas y me quite aquella camiseta roja repleta del olor de Justin Bieber, no negare que aquel olor me hizo un bien.
Al menos tengo el sujetador puesto, pensé al darme cuenta
de ello. Lo quite y lo lance al suelo para luego entrar a la ducha.
No puede ser, había perdido mi virginidad con Justin Bieber, pensaba esto sin parar, sintiéndome decepcionada de parte de él y de mi. No solo estaba físicamente resacada sino también moralmente solo de pensar lo que había hecho por culpa del alcohol. Justin Bieber se aprovecho de mí, es un perro.
¿Cómo se atreve? salieron unas cuantas lagrimas de mis ojos, no se podían notar debido a que tenía mi cara justo debajo del agua. Siempre hago esto cuando estoy muy estresada.
El dolor me consumía. El no podía ser capaz de eso ¿o sí?
Tocan la puerta en medio de mi baño. Ya me puedo imaginar quien es.
-Está ocupado.-Digo enfadada. Ya clara de que cuando salga del baño, me iré directo a mi casa, claro no antes de que él me dé una explicación.
-Lo sé.-Hubo un silencio, el cual me imagine que lo tomo para sonreír.-Solo quería asegurarme que estas viva.
-Sí, sí estoy viva.-dije en un tono algo alto para que el pudiera escuchar.
-Eso me tranquiliza.-Dijo con un tono de humor. Supuse que no se dio cuenta de mi enfado.
Salí de la ducha y enrede en mi cuerpo una toalla blanca que estaba perfectamente doblada en el gran armario del gran cuarto de baño de Justin Bieber. A pesar de que nunca fueron una prioridad las cosas lujosas para mi, esto era sorprendente. Soy una persona que se fija mucho de las cosas, y puedo notar que fácilmente un armario de estos puede costar el precio de una casa cualquiera.
Salgo del baño luego de quitar el exceso de agua de mi pelo.
Justin no está en la habitacion. Suspiro en un alivio.
Encamine hacia el vestido color vino. No, ya no estaba. Instale mis manos en mis caderas, pensativa y curiosa al mismo tiempo comenzando a rebuscar en todas partes de la habitación.
-¿Qué haces?.-me voltee y ahí estaba el, sostenido de pie en el umbral de la puerta mientras me observaba divertido.
-¿Dónde está mi vestido?. No me mires así.-Le digo seriamente.
-Estaba sucio, le dije a Margaret que lo lavara.-Ya no está de modo divertido.-¿Ahora qué te pasa ______?-Justin arqueo una ceja. Me observaba.
-Tú sabes por qué.- fruncí mi ceño.-¿porque estaba...sucio?.-yo misma intente responderme e hice una cara de asco al imaginar el porqué de la suciedad de mi vestido.
-Me parece que hay muchas cosas que aclarar hoy. -Sonríe levemente. -Creo que sé lo que estas pensando y estas en un error.
-A ver, ¿qué estoy pensando?.-lo reto.
-Siéntate.-Me ordena señalando con su mirada a la cama.
Notando que aun estaba en toalla me siento con sumo cuidado haciendo caso a su orden. Justin de seguido se sienta en la punta de la cama, a mi lado.
-¿N...nosotros...-tartamud
-No, no tuvimos relaciones _______. No me aprovecharía de ti de esa manera.
¿De esa manera no pero de otra si Bieber? pienso en mis adentros. Al mismo tiempo, un gran alivio inundo mi cuerpo.
-¿Porque mi vestido estaba sucio?-pregunto nerviosa.
-Porque vomitaste.
Asiento lentamente con la cabeza. Estaba totalmente avergonzada deseando que la tierra me tragara.
-Lo siento.-digo apenada sin poder mirarlo a los ojos.
-_______, ya me pediste disculpas ayer y no tienes porque hacerlo.
-Lo siento, no me acuerdo.
Niega con la cabeza mientras sonríe.-Otra vez me estas pidiendo disculpas. Simplemente no lo hagas.-me ordena mientras me mira a los ojos con ternura.-¿Tienes alguna otra pregunt....-Lo interrumpí.
-¿Entonces porque estaba en ropa interior con una camiseta tuya?.-dije rápidamente.
Justin abre la boca con una leve sonrisa, luego la cierra y ríe.
-Primero no estabas en ropa interior, la camiseta te llega hasta las rodillas. Segundo, ¿crees que ibas a dormir en mi cama con ese vestido manchado?
Me di una cachetada mentalmente.
-¿Otra pregunta _______ Backus?.-sonríe.
-No sé qué es lo que te da risa.-digo seria.
-Tú.
-¿Ah sí?
-Eres distinta.
No sabía que decir ahora, realmente tenía muchas preguntas que cuestionarle.
-Justin, ¿por qué no me dejaste en mi apartamento?
-Aun sigues pensando que me aproveche de ti?
-No
-¿Entonces porque preguntas tanto?
-Tengo derecho a saber Justin.
-Está bien. -rodó los ojos. Lo escuche quejarse en un murmuro.-No tenia los cojones suficientes para dejarte sola en el apartamento, no podías siquiera sostenerte en pie.
Entonces fue cuando recordé pequeños momentos en los que estuve con Justin, cuando vomite y cuando me cargo en sus brazos. No pude evitar entreabrir mi boca.
-Gracias.-Le regale una leve sonrisa, una que él no dudo en devolverme. -¿Quien me desvistió?.-solté de repente.
Justin ya molesto de que le hiciera tantas preguntas llevo las manos a su pelo mientras se quejaba en murmureos que no pude descifrar.
-¿Quién crees? Pues yo _______.-hizo una pausa.-No iba a llamar al maldito hombre con el que estabas para que te desvistiera. Si yo no llegaba a tiempo a aquel bar, el te hubiera desvestido y no para dejarte dormir.-Justin sonaba preocupado.
No pude evitar sonrojarme al imaginarme aquella escena de
Justin desvistiéndome mientras estaba borracha.
-Ah.-Hice una cara de asco al recordar el momento que el hombre de ojos azules intento besarme.
-No vuelvas a hacerlo _________.-tomo mi barbilla.-Puedes beber, pero no así.
-Sí, lo sé, se me fue de las manos. Lo siento.
-No me pidas disculpas _________.-Con sumo cuidado, Justin llevó un mechón detrás de mi oreja.-Simplemente no lo vuelvas a hacer, me preocupe mucho por ti.
-Gracias.
-Siempre.-Asiente en comprensión.-Siempre estaré para lo que necesites. No es una molestia para mi _________, todo lo contrario.
No pude evitar regalarle una sonrisa, no fue una de esas que salen como cumplido, fue una real, de esas que salen solas, salen del corazón. Justin acaricio mi mejilla con cuidado luego de mi acto.
-¿Como sabias donde estaba?
-Chris sabia donde estaban.-Los dos nos mirábamos fijamente sin ninguna distracción más que la de uno con otro.
Asentí en modo de comprensión.
-Oh Dios mío, yo tengo las llaves del apartamento. Miran...-Justin me interrumpió poniendo su índice en mis labios entreabiertos.
-Shhh.-sonríe.-Miranda durmió aquí, y no exactamente por la falta de las llaves.
No pude evitar poner una exagerada cara de asco, Justin rio a más no poder y luego me miro tiernamente.
-Eres una chica especial.
-Justin... no digas eso.-dije roja.
-En serio, eres especial.-Ahueco mi mandibula con su mano, su indice acariciaba uno de mis cachetes rosados.
-Le dices eso a todas tus fans. No soy una de ellas Justin.
-Lo sé ________, y eso es lo que me preocupa. Eres muy especial para mí. Eres diferente.
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Espero que les haya gustado, las quiero mucho mucho mucho.

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