jueves, 12 de septiembre de 2013

Solo un poco de amor -cap 15-







Justin estaba sentado al otro lado de la cama, o sea, a mi lado viendo la tv en un volumen bien bajito para dejarme dormir.
Logré conciliar el sueño luego de 15 minutos llorando en silencio para que Justin no se diera cuenta.
Dos horas después desperté y la presión que tenía en mi cabeza ya no estaba al igual que mis nauseas y pequeños mareos.
Abrí mis ojos y sin mover un centímetro de mi cuerpo recorrí todo mí alrededor con la mirada, la tv ya no estaba encendida y pude percibir que Justin no estaba, de inmediato me levanté de la cama, me arreglé el pelo y salí de esa grande habitación.
Caminaba por el pasillo dirigiéndome al salón de estar deseando no encontrarme con Justin y si encontrarme con Miranda.
Efectivamente así fue y no pude controlar mi instinto de prima mayor.
-Ven ahora.-Le dije a mi prima que estaba sentada en el sofá con Chris.
-¡Buenos días!-Giró para poder verme.-Por fin despiertas.
-Para tu información, desperté antes que tú pero me sentía mal y me volví a dormir.
-Uy, ¿Por qué te sentías mal traviesita?-dijo burlona.
-Miranda, ven ahora.-dije mirándola con furia ignorando la presencia de Chris.
-¿Se puede saber qué te pasa?-se levantó del sofá.-Solo era una broma.
Chris, al ver a Miranda levantarse giró a verme y rió para luego voltearse a ver la tele nuevamente.
Me acerqué a Miranda rápidamente y la sostuve del brazo.
-Ven conmigo.-murmuré.
-Está bien-dijo quejándose.
Encaminé con ella a la terraza, la de la primera planta, pero allí estaba Justin, rayos…
Me devolví lo más rápido que pude para evitar que el me viera, pero no lo conseguí, se quedó mirándome seriamente mientras hablaba por su iphone, Miranda al ver mi reacción soltó unas risas.
Fui a la cocina suponiendo que allí no habría nadie.
Entramos a la cocina y cerré la puerta de esta para asegurarme de que nadie entrara.
-Siéntate.-le ordené a Miranda señalando la silla del desayunador.
Miranda se quedó mirándome con una sonrisa sorprendida por mi actitud.
-Te dije que te sientes Miranda.-dije intentando serenarme.
-¿Me puedes explicar porqué estas así?
-¿Me puedes explicar tú Miranda Backus?
Miranda soltó una carcajada sarcástica.
-No tengo nada que explicarte, mucho menos si estas con esa actitud, no eres mi madre.
-Eres como mi responsabilidad, obvio tengo que estar como estoy.
-¿Entonces qué hice para que estés así?
-¿Qué hiciste? ¿En serio te atreves a preguntar eso?
-Pues…-la interrumpí.
-Pues hiciste demasiado, ¡!¿Cómo que regalas tu virginidad así por así?!!-le grité
Miranda quedó boquiabierta, estaba sorprendida con lo que le había dicho. Luego cambio su cara a molesta y miró al suelo.
-Respóndeme.-le levante la cara para que me mirara a los ojos.-Lo conociste literalmente hace dos días Miranda.-pasé mi mano por mi frente.- ¡hace dos días!
-No perd…-la interrumpí.
-Tienes 16 años y crees que te gobiernas, pues no, no…-esta vez me interrumpió ella.
-¡_________, Cállate!-me gritó-¡hago lo que me dé la gana!
-No lo creo Miranda, ahora mismo voy a llamar a tu papá.
-¿sí? Al parecer tu si puedes y yo no…-se levantó de la silla.
-¿De qué hablas?
-¿Crees que no se qué dormiste con Justin? ¿Qué lo hiciste con él?-gritó.
-Shhhhh, habla más bajo.-ordené
-Solo te interesa el silencio cuando hablamos de ti ¿no?-sonrió con sarcasmo.- Estar de novio con una persona que conociste hace dos días y encima que se llevaban mal tan de repente ahora estar juntos y haber tenido relaciones.-se acomodó el pelo.-encima, exigirle a su prima que no haga el amor con la persona que ama… irónico ¿no?-su mirada tenía maldad.
No sabía que decirle… no tenía idea de que hacer, si decirle la verdad o no.
-Tú no sabes nada, estás hablando por hablar.-dije nerviosa. - yo no he hecho nada con Justin.
-¿Segura?-dijo para luego mostrarme las molestosas fotos de anoche en la terraza.
-Son solo besos por Dios, estaba borracha.-sentí como mis mejillas ardían.
La verdad, esas fotos dejaban pensar que hubieron más que besos, sin embargo que yo recuerde no pasamos de ahí.
-No es lo que parece.
-No es lo que parece, pero debes creerme. Aún soy virgen, no como tú.
-Solo me regañas porque tienes envidia de que yo la perdí antes.-dijo desviando la mirada hacia el suelo.
-Eres una inmadura, ¿Cómo voy a tener envidia por semejante cosa?
-Fue algo hermoso, es inexplicable-dijo sonriente.
-Eres anormal.
-Fue Justin ¿no?-me miró a los ojos con algo de preocupación.
-¿Qué cosa?
-El te dijo lo de... Chris y yo en la habitación.
-Sí, estaba muy molesta.-rodé los ojos.-iba a interrumpirlos, pero él no me dejó.
-Ah…-Dijo calmada.- ¿Cómo te fue con Justin?-sonrió
-Normal, no me fue mal.
-¿Cómo sucedió eso de ser novios?
Justin y yo no nos habíamos puesto de acuerdo con esas cosas, de cómo fuimos novios y todo esto, procuré cambiarle el tema para que no hubiesen dos versiones distintas sobre esto.
-Estoy muy feliz con él y es lo que importa.-dije nerviosa.
-________, me estas ocultando algo, te conozco.
-No te estoy ocultando nada y no tengo por qué darte más explicaciones, estoy enfadada contigo.-dije yéndome de la cocina.
-Está bien, entonces no me digas nada, solo te aviso que sé que ocultas algo -gritó.
Me devolví de inmediato y me situé justo en frente de ella.
-No oculto nada, si no me crees no es mi problema.-me marché de allí para evitar otra respuesta de Miranda. Entre a la habitación de Justin rápidamente para buscar mi bolso e ir a resolver mis problemas, salí de allí lo más pronto posible para salir del apartamento.
Para ir a la puerta de salida por desgracia debía pasar por el salón de estar, lo hice sin mirar a ningún otro lugar que no fuese mi camino para evitar preguntas de parte de cualquiera de los dos chicos, tanto Jus como Chris.
-¡Espera!-dijo Miranda cuando ya estaba a punto de salir del apartamento.
-¿Qué quieres?-dije sin detener mis pasos
-¿A dónde vas?-me siguió hasta el ascensor.
-Voy a resolver lo del apartamento.
-¿Te acompaño?
-Ya estas dentro del ascensor.-dije obvia
Miranda hizo una sonrisa fingida y mientras bajábamos no le dirigí la mirada por medio segundo. De verdad yo estaba muy furiosa por lo que había hecho, ella solo tenía dos días con Chris y ya lo habían hecho… vuelvo a repetir; furiosa y no decepcionada porque ella hace lo que quiere pero, es que al menos podían hacerlo un mes después, pero no… no pasó ni una semana y ya estaban en la cama, yo intento darle el ejemplo y ella ni lo valora.
-Buenas tardes, ¿En qué puedo servirle?-dijo amablemente el chico de recepción, que por cierto no se veía nada mal.
¿Buenas tardes? ¿Qué hora es? Pensé por dentro, y sin darme cuenta hice una mueca.
-¿Sucede algo señorita?-dijo el chico sonriendo.
-No, lo siento… y buenas tardes.-me acomodé el cabello mientras le sonreía, él obvió me devolvió el gesto con dulzura.-Vine porque dejé la llave dentro de mi apartamento y no tengo como entrar.
Él chico se sorprendió y estaba un poco confundido, lo disimuló muy bien, pero pude darme cuenta en su mirada confusa.
-Disculpe. ¿En qué piso se hospeda?-dijo mirando fijamente mirando a la pantalla de su computador.
-En el 25 A.
-¿Está segura que es el A?
-Sí, segurísima.-dije mientras asentía.
-mmm… ¿Hace cuantas horas sucedió esto?
-Sucedió hace bastantes horas.-dije pensativa.-fue ayer por la tarde.
Me sentía preocupada y ansiosa a la vez por saber que iba a suceder, necesitaba si todo esto se iba a resolver o no.
-Hay un problema.-dijo preocupado.
-¿Qué sucede?-suspiré profundamente.- ¿No pueden venir las máquinas de las puertas?-dije preocupada.
-¿Qué máquinas?- se le escapó una risa.
-Las que son para abrir estas puertas…
-Eso no existe, aquí por lo menos no.
¿Es en serio Chris nos mintió? sí, nos engaño como niñas de 5 años, quería subir y pegarle 3 puñetazos.
Miranda abrió la boca tanto como los ojos y me miró al igual que yo a ella, la diferencia es que yo estaba con los labios apretados de la rabia que tenía.
-¿Qué?-masajeé mis sienes.-A mí me dijeron que estas puertas se abrían con máquinas si no tenías llaves.
-Pues me temo que te dijeron una mentira.-sonrió.
Desvié la mirada y luego suspiré como signo de rabia.
-¿Entonces cuál es el problema?-dije intentando calmarme.
-El problema es que las llaves de repuesto del 25 A las vinieron a buscar.
-¿Qué?-Miré a Miranda pidiéndole explicación.
-No, yo no busqué nada-respondió de inmediato Miranda levantando sus manos.
-¿Cuándo las vinieron a buscar?
El chico empezó a escribir en el teclado de su computador.
-Vinieron hace apenas 1 hora.-Levantó la mirada para verme a los ojos.
-¿Quién?
-No dijo nombre, pero era un chico.
-¿En serio? ¿Cómo se atreven a darle esas llaves a una
persona que no da su nombre? ¿Son estúpidos o qué? ¿Y si es un ladrón?
-Sucede que un chico parecido se está hospedando aquí y pensé que era su apartamento, por eso no le pregunté nombre. Por cierto, no soy estúpido y fui yo quien le dio la llave me equivoqué, lo siento.
Me tapé la boca con las dos manos, lo insulté y esto me avergonzó mucho, no tenía idea que había sido él.
-Lo siento yo… yo…-suspiré-yo necesito entrar a mi apartamento ya mismo, tengo una noche fuera de mi apartamento y no quiero otra más.
-Debió decirlo antes señorita. ¿Dónde se quedo anoche?
-En el apartamento de un amigo.-dije rápidamente entre dientes.
-¿Qué?
-En el apartamento de un amigo.-dije más claro.
-Si hubiese venido antes le buscamos un hotel donde quedarse.
-Lo siento, fallé.-sonreí falsamente.
-No se preocupe.
Este no era mi día para nada, encima de que estoy resacada y tengo que dormir en casa de un imbécil me dan esta noticia.
Dormí dos horas y… espera, ¿dos horas? Entonces cuando buscaron la llave que fue hace una hora… yo estaba durmiendo.
-¿Cómo era ese ‘’chico’’?-hice las señas de las comillas con los dedos.
- Tenía pelo castaño y no muy largo.
En ese momento juro que se me enfrió la sangre, automáticamente me vino a la cabeza el famosísimo estúpido.
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