jueves, 12 de septiembre de 2013

Solo un poco de amor -cap 32-


MARATON(1/2)



Sorprendida con el sentido de la moda de Justin y segura de que el no iba a salir por ahora, me despojo de la toalla quedando completamente desnuda en su enorme habitación.
Abro mis ojos monumentalmente al caer en cuenta de que había dejado mi ropa interior en el suelo del baño. Todo esto por culpa de estar buscando el vestido color vino como una demente, la vergüenza no tardo en invadir mi cuerpo solo de pensar en Justin.
¿Qué hago?, no me quedó de otra que colocar la toalla a mi alrededor nuevamente y esperar. Pero se haría tarde así que decidí despojarme de la toalla una vez mas y entrar en aquel hermoso vestido rojo que se pintaba en mi cuerpo a la perfección y llegaba hasta mis rodillas. A pesar de no tener ropa intima tanto arriba como abajo no se notaba. A demás, en este hermoso vestido no era necesario un sujetador.
Mientras me miraba en el gran espejo de la habitación, pensaba en lo feliz que era mi día, en serio estaba saliendo con Justin Bieber y eso no cabía en mi cabeza.
Luego de mirarme al espejo con una enorme sonrisa por más de tres minutos, reacciono y voy en busca de los tacones que me regalo Justin.
Observe los tacones con ternura, feliz de lo que me estaba pasando en estos momentos.
La marca de los zapatos eran Christian Louboutin, le debieron costar una fortuna. Son los zapatos más hermosos y los más caros que han podido tocar mis pies alguna vez, pensé.
-Wow.-dice Justin sorprendido en una sonrisa de lado mientras me observaba de pies a cabeza en el umbral de la puerta del cuarto de baño.
Yo, sonreí ruborizada. No solo por su expresión, también por su cuerpo desnudo excepto por la toalla que estaba enredada en sus caderas.
Su mirada era tierna pero podía persirvir aquella mirada de deseo que era común en el.
-Estas hermosa _________.-dice Justin con sus labios entreabiertos. Sale de sus labios una hermosa sonrisa.
-Gracias.-no puedo evitar ruborizarme.
Justin se acerca a mí con sus manos detrás y una sonrisa asomándose a sus labios. Puedo notar como él intenta desaparecerla, pero no lo puede evitar, esa sonrisa sigue ahí escondida.
-Creo que esto es tuyo.- coloca su mano derecha delante de mí sosteniendo mi sostén doblado.
Lo miro a los ojos avergonzada y tomo el sujetador rápidamente enfadada.
-Lo siento, olvide haberlo dejado todo allí.-dije mirando a todas partes.
Justin se acerca más y me coloca un tierno beso en las mejillas.
-No te preocupes. No fue molestia para mi recoger tu ropa del suelo. -sonríe mientras observa detenidamente mis ojos.
Le sonreí avergonzada, mas bien confundida.
-¿Esto es tuyo?.-Levanta su mano izquierda, donde tenía sujeta mis bragas. No era su intención pasármelas, así que intente arrebatárselas.
Desde luego el fue más rápido que yo y las quito de mi camino, colocándolas nuevamente en frente de mi traviesamente.
-¿Me las pasas?.-coloque las manos en mis caderas.
-No, me las voy a quedar. -Se ríe de mi comportamiento.
-Justin, no te las vas a quedar.-digo ruborizada.
-Sí que lo haré _______.-dijo en un tono bastante bajo. Las sostuvo ahora en su puño. Sonríe traviesamente.
-Justin.-dije seria. Le hacia saber que estaba enfadada, en cambio me encontraba mas avergonzada.
Tomó mi mano con la que el tenia libre, por un momento pensé que me las pasaría, pero luego recordé que estaba lidiando con Justin Bieber y no con alguien normal.
-Ven aquí.-se acerco a mi lentamente.
-Basta Justin.-dije en un susurro.
-No puedo parar.-su tono en un cantito es como si yo fuese una niña.
-Justin, te advierto que estoy muy enfadada.
-Por favor _________, solo son... unas bragas.
-Eres un pervertido. ¿Podrías por favor pasármelas Justin?
-Las dejaste abandonadas.
-No.-suspiro.-Justin.
Justin no puede aguantar mas y se ríe.
Luego de unos minutos discutiendo para que me diera mis bragas, decidí dejárselas ya que de todos modos no me las daría y yo no las iba a usar. Claro que me daba vergüenza, estaba muriendo de vergüenza, el tenia mis bragas usadas en sus manos.
El sonrojo no se iba de mis mejillas, y a él le encantaba verme así.
Justin estaba feliz, desde luego lo estaba y no lo digo particularmente por la bragas, lo digo por nosotros.
Sin vergüenza alguna, Justin de espaldas a mí, dejó caer la toalla y se coloco su ceñido boxer negro, le encajaba a la perfección. No pude evitar ver su hermoso trasero y su espalda, me ruborizo.
La confianza le sobra, pensé.
-¿Qué pasa?.-voltea su cabeza. Me atrapó observándolo y sonrió al respecto, yo hice lo mismo.
-Nada.-Miro a otro lugar de la habitación.
Puedo escuchar su risa.
Justin se dirigió al gran vestidor y salió de allí con unos pantalones negros de vestir, zapatos negros y su torso al descubierto.
Lo observo desde la cama sentada y él me mira. Se acerca a mí con pasos rápidos, me sonríe y me da un tierno beso en la boca.
-Me encanta poder darte besos sin que te quejes.-Coloca un corto beso en mi nariz y se dirige a su mesa de noche.
Coloca en su cuerpo unos de mis perfumes masculinos preferidos; Hugo Boss que inunda toda la habitación. No puedo evitar sonreír y disfrutar ante este agradable y sexy olor, olor de Justin Bieber.
Justin estaba hermoso y elegante, le quedaba este estilo de ropa.
Tenia puesto unos pantalones negros de vestir y una camisa blanca remangada denotando así sus antebrazos y reloj.
Entrelazó su mano en la mía, Justin iba delante y yo seguía sus pasos por el pasillo de la torre, cuando estamos pasando delante de mi apartamento me detengo.
-Necesito ir a buscar mis... algo.-Necesitaba ponerme unas bragas, no pretendía salir así, ni muerta.
-Algo...-dice en una pensativo, esperando a que le dijera a que me refería con ''algo''.
-Sí, vuelvo enseguida.-Abro la puerta de entrada y entro a mi apartamento ignorándolo.
Rápidamente me dirijo al armario y busco allí unas bragas color rojo. Me las estoy terminando de colocar.
-La curiosidad de saber que tenias puesto debajo de ese vestido me estaba matando.-dice Justin detrás de mi.
Este niño me anda dando sustos todo el tiempo, pensé.
-Justin.-Digo ruborizada mientras me acomodo en mi ropa intima. Por suerte ya tenía el vestido abajo.-¿Porque entras a mi habitación sin tocar la puerta? ¿no sabes respetar? ¿Y que si yo estaba desnuda?.
Me voltee y él se encontraba justo detrás de mi, observándome detenidamente.
-Bueno, si estabas desnuda mejor...-Dejo de hablar cuando de dio cuenta de que yo estaba enfadandome como el bien sabe.-Bueno, esta bien, discúlpame, te espero fuera.-Llevo una mano a su nuca y se dirigio a la puerta de mi habitacion.
-El vestido te queda hermoso _______. ¿Te gustó? -Se voltea para verme.
-¡Me encanto! en serio muchas gracias.-digo en una sonrisa.
-Deberías usar rojo mas menudo.
Justin penetro sus brillantes ojos miel en los míos observando cada detalle. Sus ojos eran perfectos.
-Este fue el mes más largo de mi vida Justin.-Dije seriamente mientras lo observaba.-Me acercaba hacia el ya que había terminado.
-Para mí fue igual.-hace una pausa. Quita un mechón de mi cara tiernamente y coloca en mis labios un tierno y corto beso.-Pero ya estoy aquí.-me da un abrazo.
Ya en la hermosa Land Rover negro matte de Justin coloco mi cinturón y puedo darme cuenta de que esta vez hay un montón de seguridad respaldándonos,
Justin aun no ha entrado al auto, está hablando con uno de sus guardaespaldas.
Miro a mi alrededor desde mi asiento copiloto, hay muchos autos negros que aproximadamente podrían haber diez u once sin contar en el que me encontraba
Creo que Justin está llamando la atención en vez de parecer discreto.
Justin se dirige a la puerta de mi asiento y la abre.
-Iras detrás conmigo.-Dice seriamente. Sin entender muy bien lo que estaba pasando tomo la mano que él me ofrece para ayudarme a bajar del auto.
Justin abre la puerta trasera, me da paso para entrar y luego entra el.
-Nos llevara el chofer.-Responde a una pregunta que nunca hice. Me mira y acaricia mi mejilla con su pulgar.
-¿A dónde vamos?.-digo curiosa mientras lo miro
-No te diré.-Mira a la ventana de su lado permitiendo así que yo vea su perfil. Sale una hermosa y descuidada sonrisa de sus labios. Esta emocionado.
-¿Era necesario todo eso?.-digo señalando todos los autos que nos rodeaban.
El chofer acelero el auto hacia nuestro destino.
-No quiero arriesgarme. A demás, se ha dispersado en todo ____(tu país) que estoy aquí.
-Ah.-asiento.
-Ah.-me imita en una voz femenina y reímos.
El auto se detuvo, pude reconocer el restaurante debido a que siempre lo anunciaban en todas partes del país, era muy famoso debido a su elevado precio y demanda. Solo las personas muy importantes, mayormente ricos iban a aquel lugar.
El restaurante era muy conocido por ser discreto sobre todas las cosas.
Aquel lugar se encontraba muy lejos de todos. El camino no fue muy largo pero ya se podía ver el hermoso atardecer rosa cálido.
-Quédate aquí.-me ordena. Sonríe. Lo veo salir del auto, se acerca a mi puerta y la abre para que así saliera.
Estaba muy caballeroso.
Tomó mi mano y nos dirigimos a la entrada de aquel hermoso restaurante al aire libre en la playa.
El paisaje era simplemente increíble, parecía una hermosa pintura de oleo.
El cielo rosa cálido se reflejaba en las aguas de la playa y el cielo estaba oscureciendo por lo que todo estaba rodeado de velas .
En el fondo, mientras Justin me conducía por un camino de velas, podía ver una mesa arropada con un largo mantel blanco y una elegante vela colocada justamente en el centro.
Habían hermosos cojines colocados en el suelo alrededor de la mesa, supuse que serian los asientos.
Esto no podía ser más romántico, Justin me sorprende con cada segundo que pasa.
Mi mandíbula cayo al ver semejante preparación.
Los numerosos camareros y asistentes se encontraban en una fila y nos saludaban cortésmente en una sonrisa que devolvía a cada uno de ellos, en cambio Justin al parecer ni se daba cuenta de que estaban allí, como he dicho antes, el ya esta acostumbrado.
Todo esto estaba reservado solo para nosotros, solo estábamos él y yo, a punto de ser atendidos por todas esas personas.
-Justin, esto es increíble.-digo en un hilo de voz.
El aprieta mi mano con cariño y se detiene para observarme.
-¿En serio te gusta?.-dice como un niño emocionado.-Todo esto es por ti.-me da un tierno beso en la boca.
-Me dejas sorprendida, claro que me gusta.-Justin me sonríe y continua dirigiéndonos.

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¡Espero que les haya gustado!


No olviden decirme lo que mas les gusto



Maraton (2/2)
Capitulo 33


Una vez en frente de aquella hermosa mesa, Justin me ayuda a sentarme en uno de aquellos cojines el cual al lado había un ramo de rosas rojas escarlata. Lo miro estupefacta y el sonríe indicándome que son para mí.
El famoso cantante y deseado Justin Bieber había hecho todo esto por mí, ese Justin grosero, insoportable, degenerado, molestoso ya no estaba.
Al menos en este hermoso atardecer ya no estaba. Se sentó en frente de mi, pero le pedí que estuviera a mi lado, por supuesto hizo realidad mi pedido.
Me sorprendía al pensar que lo había hecho todo él, aunque dudaba un poco. Es decir ,no es que dudara de sus capacidades de romanticismo, bueno... si. No estoy acostumbrada a verlo de esta manera.
Todo esto era tan formal, incluso se me hacia extraño para la vista verlo tan formal, vernos tan formales para mejor decirlo.
Esto es serio, desde luego que es serio.
-_______.-Justin interrumpe mis pensamientos, haciendo que yo lo mire repentinamente desconcertada.
-¿Si?.-le sonrío.
-¿Vino? ¿Champagne? ¿Agua?.-Enumera con una sonrisa mirándome sinceramente a los ojos.
-Vino, vino tinto.
-Bueno, yo escojo lo mismo entonces. -sonríe.-¿Alguno en especial?
Si que se ha preparado para esto el niño.
-No, prefiero que escojas tu.-le digo dulcemente. Tenía uno en mente, el que siempre pide mi padre en los restaurantes, en una copa claro, pero no pensaba que sería adecuado pedir un vino de semejante precio.
Justin asiente y llama al camarero.
El camarero en frente de nosotros saluda con un asentimiento cortésmente.
-Un Vega Sicilia. La botella.-El camarero apunta en una pantalla digital.
No, por Dios, es exactamente lo que pide mi padre .
-Justin por mi pide dos copas servidas, yo no tomare más que una.-Justin asiente.
-Que sean solo dos copas, deja la botella.-Le rectifica al camarero.
El camarero asiente.-¿Desea entrada?.-Dice el camarero.
Justin lo mira, luego me mira a mí.
Sacudo mi cabeza en un no.
-No, aun no.-Dice Justin. El camarero desaparece.
(...)
Aquella cena fue perfecta, los dos comimos fetuccini, casualmente el plato favorito de ambos.
Hablamos y reímos toda la cena.
No nos fue suficiente con una copa cada uno, pedimos unas cuantas más las cuales no cayeron nada mal durante toda la cena.
Me mira divertido, loco por saber lo que yo diría esta vez.
-Si Justin, si mal no recuerdo la última vez que jugamos futbol saliste del juego. Así que no hables.
-Sí, es que tenía una llamada importante que atender.-Se hace el importante y le ruedo los ojos. Justin ríe.
-Sí, sí, si Justin. Nos hiciste creer que hablabas por teléfono, solo estabas escapando de una buena paliza.-Justin entrecerró sus ojos mientras llevaba en sus labios una sonrisa traviesa.
-¿Qué?.-dice sorprendido, una hermosa y gran sonrisa se asoma a sus labios.
-Sí, así mismo Justin.-Digo segura, una sonrisa se escapa de mis labios al mirarlo estupefacto.
Si siempre fueran estas las discusiones seria la persona más feliz del mundo. Solo nos estábamos divirtiendo. Estábamos felices.
-No sé si lo sabías, solo te aviso que he jugado con profesionales...-se queda pensativo.-Como por ejemplo los jugadores de España.-Dice presumido. No pude evitar recordar el momento en que Miranda la super fan de Bieber me dijo esto emocionada hace un tiempo. Ruedo los ojos.
-Eso no quiere decir que juegues bien, solo te llevaron allí por ser el famoso y presumido Justin Bieber.
Justin abre la boca anonadado, divertidamente sonríe.
-Por lo tanto, soy Justin Bieber y no me puedes dar una paliza.
-No estés tan confiado.
-Oh ________, ¿me estas provocando?
-¿Provocando? ¿Yo? ¿Me hablas a mi?.-Miro detrás de mi.
Justin se ríe como un niño.
Mientras reímos su teléfono suena.
-Bro.-dice mientras contesta su celular. Sostiene mi mano.-Si,
estoy con ella...sí, todo está bien...gracias en serio... si,si,si adiós no hables tanto.-le cuelga.
Entonces ya podía comprender porque Chris había abandonado a Miranda de tal manera, el ayudo a Justin a preparar todo esto. Ya podía comprender el porqué menciono mi nombre mientras hablaba durante el juego de futbol.
Me mira atentamente.-Entonces terminemos lo que comenzamos. Me estabas provocando, desafiando, retando o como sea que le quieras llamar, ¿cierto?
-Si lo ves así, pues si.-muerdo mis labios sin despegar mi mirada de sus ojos. Lo miraba atentamente.
-Justin Bieber es muy competente. -Sonríe. Toma mi mandíbula y coloca un tierno beso en mi mejilla.-No creo que te convenga retarme.
-No me da miedo. -sonrió.-¿Por qué no me conviene?
-Bueno, no me gusta perder.
-Entonces... quieres decir con eso que hay una posibilidad de que te gane.
-No, si no me gusta perder pues no voy a perder. -sonríe.
-Bueno, a mí tampoco me gusta perder, yo también soy muy competente.
-¿Si?.-dice fingiendo sorpresa.-Me he dado cuenta.-confiesa.
-Te estoy desafiando Justin, ¿no me vas a ofrecer un partido?
-Te gusta ser mi rival ¿eh?.-dice divertido.
-No siempre, pero si. -sonrío.
-Eres lo mejor ________.-da un corto beso en mis labios dejándome sin palabras, con esto ya perdí la batalla. Acaricia mi brazo con ternura mientras se gira aun más hacia mí para observarme detenidamente. Miro hacia mi plato ya vacio.
¿Soy lo mejor? ¿Soy lo mejor? ¿Soy lo mejor? ¿Qué le pasa a este joven? Me quiere matar, eso es lo que quiere.
-Mañana iremos a la playa, solo tú y yo ¿sí?-Dice tiernamente.-Veremos quién gana.-Me guiña un ojo coquetamente.
Nos encontrábamos de camino a la gran torre nuevamente, estaba en los asientos traseros de traseros de la Land Rover entre sus brazos mientras el dibujaba figuras en mi mano con sus delicadas y tiernas caricias.
El silencio es simplemente reconfortante y perfecto cuando te encuentras en un auto oscuro con solo las iluminaciones de las luces de la calle, siendo acariciada por Justin Bieber ¿cierto?
Mis ojos están cerrados, y en mí abunda la tranquilidad cada vez que absorbo de la camisa de Justin con mi nariz su perfecto olor.
-_________.-susurra a mi oído.
-Estoy despierta, solo tengo los ojos cerrados.-le informo. El me posa un tierno beso en la mejilla.
-¿Ya no estás triste?
-No, para nada.
-¿Aun me odias?
-Un poco.-Me rio. Justin ríe, pero repentinamente su cara es seria, observa mis ojos profundamente.
-¿Me extrañas?
-Ya no.
-Perfecto. -sonríe. Miro hacia arriba para encontrarme con sus ojos ahora observando cada detalle de los míos.
-¿Tu?.-le pregunto.
-Estoy perfectamente bien _______.-Sonríe mostrándome todo sus dientes como un niño. Reímos al respecto.
Levanto un poco mi cabeza para colocar un tierno beso en sus labios.
Me aparto, el ya no está sonriendo, esta serio. Toma mi cabeza y pone mis labios en los suyos nuevamente, haciendo así un tierno, lento y largo beso.


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ROMANTICO. ¿quieren un poco de emocion?





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