MARATON (1/2)
No sé cómo ni porque él podía provocar esto en mi. Con tres simples palabras, Justin Bieber había hecho que mi alma y todo lo que había dentro de ella saltara de alegría, devolviéndome así un poco de aquellas esperanzas que un día se fueron y que había pensado que no volverían nunca jamás.
El planeta se detuvo en esos instantes para mi, solo nos encontrábamos en movimiento él y yo.
-¿Qué?.-pregunte en un murmuro. No pude ocultar aquella ilusión que saltaba de mis ojos. Lo mire.
Sí, yo había entendido perfectamente lo que él me había ordenado, pero necesitaba escucharlo otra vez, necesitaba saber que no había sido producto de mi imaginación.
-Que no te vayas.-Sus brillantes ojos penetraron aun mas a los míos, diciéndome tantas cosas a la vez que no podía descifrar exactamente lo que estaban hablando sus ojos.-Por favor.-Sus ojos ahora tomaron su camino para mirarme de arriba abajo.
Justin había hecho demasiado, así que no lo iba a hacer suplicar mas, si quería aceptarlo en mi vida sabía que tenía que quedarme, de lo contrario estaba segura de que sería un adiós para siempre.
Justin aun no soltaba su agarre de mi muñeca, la mire y luego lo mire a él, Justin me soltó.
-Está bien, me quedo.-murmure.
Reacciono. Me doy cuenta de que no estábamos solos así que mire a mi alrededor, Miranda y Chris nos observaban expectantes por lo que me aleje un poco de Justin.
La tarde fue mejor de lo que esperaba, pero aun no estaba del todo bien, Justin y yo por fin ya hablábamos y era algo que necesitaba, mucho.
No hablábamos como algo mas, sino como amigos, no habíamos aclarado nada, y eso me tenía un poco incomoda porque me esperaba algo mas, no quería ser su amiga, no.
Los cuatro reímos, disfrutamos del sol, entramos a la playa,
jugamos voleibol, incluso futbol hasta el atardecer.
Nuestras miradas se encontraban en cada momento, aquellos brillantes ojos decían tantas cosas a la vez, que era incapaz de saber lo que querían decirme. Lo único que sabia en aquel momento, es que eran hermosos.
En un momento dado, mientras jugábamos futbol, una llamada al teléfono de Justin interrumpió el entretenido juego.
Justin se alejo un poco, no lo suficiente como para dejar de verlo o de escucharlo, todo lo contrario, aun seguía cerca.
Yo continúe jugando futbol con Miranda y Chris, pero realmente no estaba atenta al juego, sino a Justin.
De reojo podía sentir como observaba cada movimiento que yo hacía mientras él hablaba por teléfono, podía sentir su mirada en mi, en todo mi cuerpo.
Podía escuchar que Justin solo aprobaba con ''si'' a lo que fuere que le estuvieran diciendo por celular.
-Sí, ______Backus.-dijo casi en un susurro, sin embargo pude escuchar. Espera, ¿había dicho mi nombre? ¿con quién estaba hablando? ¿por qué me nombro?
No pude evitar cambiar de estado, ya no estaba jugando bien, eso me desconcertó totalmente de lo que estaba haciendo.
Siempre que podía suspiraba para que entrara oxigeno en mi cerebro, el no paraba de hablar por teléfono y esto me carcomía la cabeza.
De repente Justin dejo de hablar por teléfono, ni siquiera se despidió de aquella persona, colgó el teléfono y volvió hacia nosotros con una sonrisa.
No pude evitar mirarlo extrañada cuando se acerco nuevamente y él desde luego se dio cuenta. Me regalo una sonrisa picara, solo a mí. Mostraba sus perlas de dientes. Me quiere matar, pensé.
Justin sin disimulo miro todo mi cuerpo, yo rodé mis ojos y él me dijo: ''No puedes negar que eres una virgen.'' En un mes
Justin no ha cambiado en nada, pensé.
Las horas pasaron y llego el atardecer.
Justin y Chris se fueron por su camino porque tenían ''cosas que hacer''.
Miranda y yo subimos al apartamento.
-¿Entonces qué haremos?-pregunta Miranda mientras vemos televisión en la habitación.
-No lo sé, ¿de qué tienes ganas?
-Pues no lo sé _______, esta noche solo quiero salir a divertirme.
-Dile a Chris.-dije sin despegar mi vista del televisor.
-No, el está resolviendo asuntos con Justin.-hizo una pausa.-Quiero que salgamos nosotras dos, solo mujeres.
-Pero es que no estoy de ánimos, no se...-dije vagamente.
-Vamos _______, a ti lo que te hace falta es un buen shot de tequila.-me da un leve empujon.-olvidate de todo eso.-se que se refería a Justin.
-¿Tienes idea de que está haciendo Justin?.-dije repentinamente mientras me sentaba en la cama y ponía toda mi atención a Miranda.
-¿A qué te refieres?
-Bueno, no paraba de hablar por teléfono, Chris y el no dejan de susurrarse cosas delante de nosotras...-Miranda me interrumpe.
-¿Estas celosa?.-se burla.
-No Miranda.-ruedo los ojos.-Pero, siento que hay gato encerrado en todo esto. Además dijo mi nombre mientras hablaba por teléfono.
-¿Como lo sabes?.-dijo refiriéndose a mi última oración.
-Lo escuche.-dije obvia
-Debiste haber escuchado mal, además el estaba a una distancia donde no se escuchaba casi nada _______.-dijo sin darle mucha importancia al asunto.
-Estoy segura que dijo mi nombre.
-No lo estés ______, lo más probable es que te hayas equivocado.
-Está bien Miranda, lo que digas.-dije molesta.-Pero sabes que Chris y Justin no dejan de hablar entre ellos.
-Siempre lo han hecho.
-Pero no tanto.
-________, eso es normal, déjales.
-¿No quieres saber lo que traman?
-No me quiero entrometer en ello, son asuntos de ellos.
Quede en silencio, no podía parar de pensar en ello.
-Vamos _________, te hace falta olvidarte un poco de todo. Hoy saldremos a bailar y a beber, como antes. -sonrió.
-Sí, tienes razón, hoy es una noche para emborracharse. -reí vagamente.-No niego que me hace falta al menos un poco de alcohol. Hasta extraño a mis amigas, no he vuelto a hablar con ellas.
-Vamos báñate y ponte bonita, hoy vamos a salir como lo hacíamos antes.-Dijo Miranda feliz mientras se levantaba de la cama.
Nos bañamos y nos vestimos, en dos horas ya estábamos listas y era la hora perfecta para salir.
Miranda tenia puesto un hermoso corto vestido color verde oliva que se ajustaba a la perfección en su bien formada silueta.
Yo tenía un vestido del mismo corto pero color vino que hacia perfecta combinación con mi piel y se ajustaba a mi cuerpo perfectamente sin un solo rastro de arruga.
Mi hermoso pelo negro se acomodaba con naturales ondas en mi cintura y mi lápiz negro delineaba mis ojos a la perfección.
Antes de salir por la puerta, Miranda decide llamar a Chris para avisarme que va a salir conmigo y que no la espera despierto.
Chris es muy abierto con esas cosas, por suerte le deja espacio a su novia.
(...)
Llegamos al bar, el ambiente es perfecto para nosotras, sobre todo para mí.
Hay demasiados chicos guapos pero eso no quiere decir que Justin se ha ido de mi mente. Al menos me podre distraer un poco con la hermosa vista que me regala el bar.
Mientras vamos adentrándonos mas al fondo, nos dirigimos dando pasitos de baile al ritmo de la música, llegamos a la oscura barra e inmediatamente pedimos dos shots de tequila, si... dos shots para cada una. Y si así comenzó aquella noche ¿cómo terminara?
Bailando, bebiendo, bailando, bebiendo, por fin estaba feliz pensando en... pensando en nada, simplemente en divertirme mas y mas.
De repente me encontraba bailando con aquel hombre que no despego su vista de mi desde que puse mi tacón en aquel bar. ¿cuando comenzamos a bailar? no tenía ni idea, solo sé que bailaba de maravilla, estaba tan pegada a él.
-¡Ten ________, esto es para ti!-se acerca Miranda toda borracha a nosotros y me entrega un vaso preparado con vodka y cerezas.
Casi no me podía sostener en pie y de vez en cuando, aquel apuesto hombre de ojos azules tenía que sostenerme hasta que yo consiguiera recuperar el equilibrio.
No me podía quejar, el me estaba cuidando, pero tenía la extraña sensación de que estaba aprovechando que estaba borracha para seducirme con facilidad.
A los borrachos siempre nos coge con algo, lo digo porque repentinamente, me vino Justin a la cabeza.
Solo Justin, Justin, Justin y Justin.
Una lagrima quiso salir de mis ojos, no deje que eso sucediera y la seque antes de que aquel hombre de ojos azules pudiera darse cuenta.
¿Que sentía? Pues ahora sentía muchas cosas, y todas hacia Justin.
Estaba enfadada, triste, rabiosa, quería verlo, quería estar con él, con Justin. Todos estos sentimientos eran hacia él.
Empecé a marearme demasiado así que le pedí un permiso a aquel elegante hombre y me dirige al baño inmediatamente.
Lave mi cara y me sostuve de la pared un momento esperando que el mareo se calmara. Me empecé a sentir fatal moralmente, esto no era lo mío.
Tenía mi bolso en la mano derecha y decidí sacar mi teléfono celular de allí para ver la hora.
De pronto veo el de Miranda guardado justamente al lado del mío. Se me ocurre una idea, una fatal idea, que en aquel momento, era la mejor, discúlpenme, estaba borracha.
Aquella idea de la cual me iba a arrepentir y me iba a avergonzar para toda mi vida, aquí está la idea.
Busque en los contactos de mi prima el numero de Chris ya que el de Justin no estaba y sin pensarlo dos veces le doy a la tecla que dice ''Llamar''
-Hola amor, ¿ya llegaste a tu casa?.-dice Chris todo seguro de que quien estaba llamando era su novia.
-No Chris, es _______.-Dije con dificultad al intentar pronunciar bien cada palabra que salía de mi boca.
-______, ¿Estás bien?.-dijo preocupado.
-Sí, no estoy bien.-Dije sin sentido.
-¿Estás bien o no?.-recalco preocupado. Pude escuchar a Justin en el fondo preguntándole a Chris con insistencia una y otra vez.
-Chris, llamo para que me pases a Justin.-dije aun con más dificultad.
-Oh, no ________, no estás bien.-afirmo, por fin se dio cuenta.
-Pásamelo ya.-dije lentamente.
-No ________, no estás en con....-Chris de repente deja de hablar y escucho como se le cayó el teléfono celular.
-¿Chris?
-No, soy yo, Justin.-Escuche su voz al teléfono. Suspire.
-¿Justin?.-Casi no podía pronunciar su nombre.
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UYUYIY!! hahaha, las quiero as amo y las reamo, por eso hice maraton,
¿QUE LES PARECE??
Maraton 2/2
Capitulo 29
-¿Justin?.-Casi no podía pronunciar su nombre.
-Sí, y sé que no estás bien.-dice preocupado.
-No, no estoy bien por tu culpa.-digo torpemente.
-¿Has estado bebiendo?.-aun más preocupado.
-Sí, estoy bien.
-_________, no estás bien desde luego.
-Si estoy bien, solo que te odio y te extraño ¿qué me estás haciendo?¿porque me haces esto?.-¿qué es lo que acababa de decir? Oh, Dios mío.
-¿Donde estas?.-dice insistente.
-Responde mi pregunta Justin, te llame para que me respondas.-dije molesta, pero incapaz de pronunciar ton solo una palabra bien.
-________, ¿donde rayos estas? ¿te ha pasado algo? ¿estás bien?.-Aun no me respondía, dijo con mucha intranquilidad.
-No te voy a decir.
-Dime ________, y voy para allá de inmediato.
-No quiero que vengas, ¿estás loco?. No hace falta.-dije con tono de estar a punto de llorar. Síntomas de la borrachera.
-Estas llorando...-dijo en un murmuro.
-No.-Dije tristemente.
-¿Donde coño estas?.-dijo con inquietud y nerviosismo.
-En un bar.
-¿Que bar?.-dijo, y luego lo escuche maldecir muy bajo. Chris le decía cosas, podía escucharlo.
-No te diré.-le colgué. Estaba mareada, borracha y todo le que pudiera ser, pero sabía que Justin no podía verme en este estado y no lo haría sin mi consentimiento.
Me lave una vez más la cara y de pronto reaccione ante todo lo que había hecho, empecé a recordar la llamada, mi estupidez, mi gran estupidez. De inmediato empecé a maldecir y arrepentirme de todo, que vergüenza, me mire al espejo y estaba roja.
Necesitaba salir y buscar a Miranda para ir no se a donde, tenía hasta miedo de ir a mi apartamento, lo más seguro Chris y Justin nos estarían esperando ahí, esperando a que lleguemos, deben estar muy preocupados y todo por mi culpa.
-¿Por qué has tardado tanto?.-dice el apuesto hombre de
ojos azules.
-Había mucha gente.
El solo asintió y me tomo de la mano para llevarme a la pista de baile.
-¿Sabes donde esta mi prima?.-le pregunto muy cerca del oído.
-La vi hace unos minutos bailando con un chico.-dijo mientras llevaba sus dos manos a mi cadera pegándome a él.
Oh no , pensé a mis adentros, ella esta borracha (igual que yo) y conociéndola en sus condiciones podría hasta serle infiel a Chris.
Automáticamente me aleje de aquel hombre el cual aun no sabía mi nombre, y si me lo había dicho ni me di cuenta.
Comencé a recorrer el bar en busca de Miranda y el hombre de ojos azules me seguía, acompañándome o.. no, no sé realmente cuáles eran sus intenciones.
Al fin la encontré, estaba sola, sentada en un taburete intentando recuperarse del mareo, al verla así me maree también.
-Miranda, ¿estás bien?
-Sí, estoy bien.-sonríe.-solo necesito recuperarme un poco y estoy como nueva.-Se levanto de su asiento y se dirigió a la pista de baile, si.... empezó a bailar sola. Vergüenza ajena mode on.
-Necesito tomar un poco de aire.-le digo al hombre de ojos azules. El cual tenía al menos 20 años.-Voy a fuera del bar un rato.
-Te acompaño.-toma mi mano y me lleva fuera. Inmediatamente salimos me suelto de su agarre solo de pensar que quien quiero que me sostenga de la mano es Justin.
Una vez fuera del bar, respiro intensamente el aire fresco y limpio que me regala la calle.
-¿Ya estas mejor?.-dice ''el ojos azules''. Me pega a él, podía sentir cada detalle de su cuerpo, algo que realmente no quería sentir.
-Sí, ya estoy mejor.-digo intentando alejarme, pero este no
me suelta, me tiene sujeta de las caderas.
-Eso es bueno.-toma mi barbilla con su mano y la sube para así encontrarse con mi mirada, aun así no lo miro a los ojos.
-No, n....-me interrumpe.
-¿No qué?.-Acerca su cara a la mía lentamente, y ahora nuestras narices están rozando.
-No.-dije alejando mi cara un poco.-Este no es el momento, no.-Lo empujaba un poco, pero él no se movía.
-¿Por qué? Un beso no tiene nada de malo.
-Pero no quiero...-le dije de buena manera.
-Sabes que quieres.-se acerco nuevamente a mi cara.-Por favor, eres hermosa.
-Amigo, me parece que no quiere nada contigo.-Me volteo, y era Justin, si, era Justin. Increíblemente era Justin.
Sostenido de pie firmemente mientras lo observaba intimidantemente, y luego me miraba a mí de una manera distinta totalmente, de preocupación y ternura.
El hombre de ojos azules levanta sus manos expresando rendimiento y me suelta, con una disculpas hacia Justin, obviamente se sorprende al reconocer que era el famoso Justin Bieber y no hizo falta una palabra para que él se diera cuenta que yo era de Justin y solo de Justin. Al menos eso fue lo que dio a entender Justin con su mirada amenazante.
Oh no, empiezo a marearme nuevamente. Y no aguanto más, todo el alcohol necesita salir de mi. Apoyo las manos en mis rodillas y comienzo a vomitar.
El hombre de ojos azules se aleja aun mas, se va de nuestro lado, desaparece.
En cambio Justin se acerca a mí de inmediato para socorrerme.
-Tranquila _________, bótalo todo.-Pone su mano derecha en mi hombro y lleva mi pelo a un lado.
Que vergüenza, no podía parar de pensar en la vergüenza que estaba pasando delante de él mientras él me ayudaba a sostenerme y al mismo tiempo yo vomitaba.
_________, que desastre, yo no podía dejarme de decir esto a mi misma una y otra vez.
Cuando por fin deje de vomitar, no pude mirarlo a los ojos, me quede en aquella posición durante un largo tiempo, en silencio. Justin a mi lado de la misma manera, esperando, a mi lado, cuidándome.
¿Cómo rayos me encontró?, otra de las muchas preguntas que rondaban por mi cabeza una y otra vez.
-¿Ya?.-dijo cuidadosa y delicadamente mientras acariciaba mi hombro.
-Sí, eso creo.-Entonces él me ayudo a posicionarme derecha.
No lo miro a los ojos, aunque puedo sentir que él tiene toda su atención puesta en mi.
-Lo siento.-digo arrepentida.
-¿Lo siento por qué?.-quita todo el pelo que tapaba mi cara y lo pone detrás de mis orejas. Yo sigo mirando al suelo. -Mírame.-me ordena y toma mi barbilla para que así lo mirara.-Eso es normal, no tienes porque pedirme disculpas, a todos ha pasado alguna vez.
-¿Por qué viniste?.-le pregunto repentinamente.
-No me podía quedar todo tranquilo en casa mientras estabas en peligro.
-Te dije que estaba bien.
-Pero yo sabía que no lo estabas.-Justin estaba un poco molesto, lo podía notar.
Justin tuvo que sostenerme de los hombros al saber que yo iba perdiendo el equilibrio.
-Vamos _________, te llevo a tu casa.-dijo inmediatamente al saber que aun no me recuperaba.
-Debo avisarle a Miranda.
-Ella está con Chris.
-No vinimos con Chris.
Justin me miro como si yo fuese una estúpida y rio.
-Vamos _______, lo sé. -negó con la cabeza.-si que estas mal. ¿No recuerdas que yo estaba con Chris cuando lo llamaste?
-Hmmm, es cierto.-dije pensativa.
-Necesitas darte un buen baño y dormir, te llevare a tu casa. ¿tienes las llaves?
-Sí, lo tengo todo aquí, le tengo que entregar su celular a Miranda.
-No es tiempo para eso ________, se lo das cuando ella llegue. ¿está bien?
-No Justin.
Justin suspiro para calmarse. y luego procedió a responderme enfadado.
-Eres aun mas indomable cuando estas borracha.-No lo pensó dos veces y me cargo, si, me cargo y no tenía fuerzas para bajarme así que, no insistí.
Recosté mi cabeza en su hombro mientras el se dirigía a su auto.
Mis ojos se cerraron, y todo vino a una calma, llegue al sueño más profundo.
(...)
Un rayo de Sol pega en mi ojo, abro los ojos lentamente maldiciendo por dentro mientras siento un gran dolor de cabeza.
Me siento en la cama y puedo reconocer que desde luego, esta no es mi cama.
Oh señor, pienso.
Una vez más acabo en la cama del famoso Justin Bieber.
¿Ahora todo comienza desde cero? ¿Sera esto algún nuevo inicio para hacer las cosas bien?

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